Si algo tenía bueno Lance Armstrong, sobre todo para él y para su entorno más cercano, eran las relaciones que mantenía con el poder político.
En Estados Unidos siempre apoyó al partido republicano, sobre todo a George Bush, visitó en varias ocasiones La Casa Blanca, y se implicó en muchas de sus causas. Ese apoyo dicen que le ha podido pasar factura con el gobierno demócrata.
Lo último sobre Armstrong y sus relaciones con las políticas llega de Francia donde le acusan de contar con la ayuda de Nicolas Sarkozy, ex presidente de Francia, según ha revelado la revista 'Le Nouvel Observateur', que le hizo unos cuantos favores.
Durante el Tour de Francia, Sarkozy no escondía que tenía una buena relación con el tejano. lance fue invitado en diferentes ocasiones a cenar en el Elíseo. Sarkozy, al que le gusta mucho el ciclismo, recibió varios regalos de Armstrong, entre ellos una de sus bicicletas personalizadas con su nombre.
La citada publicación también aporta declaraciones de Pierre Bordry, ex jefe de la Agencia Antidopaje francesa, que siempre se mostró, y lo sigue haciendo, muy crítico con Lance Armstrong y su entorno, a los que acusó en numerosas ocasiones de tener información privilegiada sobre numerosos asuntos.
Bordry ha dicho que le despidieron en 2010 de la AFLD por petición expresa de Lance Armstrong, después de que este hubiese mantenido una reunión con Nicolas Sarkozy. Armstrong, según cuenta el propio Bordry, se jactó ante él «de haberle pedido su cabeza al presidente. Pedí una reunión en privado en el Elíseo, pero no tuve respuesta. Estaba horrorizado con ese asunto», afirma una de las personas que fue un azote en asuntos de dopaje para los deportistas implicados en esos temas.
Bordry explica en la citada revista que ya en 2009 comenzó a tener sospechas del posible apoyo de Sarkozy a Armstrong, cuando en una visita al Elíseo, el ex presidente le dijo que «hasta Asterix tenía poción mágica».
Ha acusado a Armstrong de conseguir que en «2009 y 2010 se ralentizase la presencia de la gendarmería haciendo controles, cuando en 2008 hubo un buen número de ellos». Sarkozy se une a la lista de personajes con poder en distintos estamentos que pudieron favorecer a Armstrong con sus decisiones durante su época de corredor, como el ex presidente de la UCI, Hein Verbruggen. La USADA, la agencia antidopaje norteamericana, calificó el caso Armstrong como el sistema de dopaje más sofisticado de la historia.