PSE, PNV y PP han presentado candidaturas conjuntas a la elección de representantes en el nuevo consejo de administración de Kutxa, que se celebrará el próximo miércoles, y en la que EH Bildu y el grupo formado por los citados partidos pugnan por lograr el control. Por su parte, CC OO irá de la mano de Pixkanaka. Ayer al mediodía se cerró el plazo para la presentación de las candidaturas al órgano de gobierno de la Kutxa, que tendrán que ser validadas por la Comisión Electoral, que se reunirá previsiblemente hoy.
A falta de dicho trámite, se desvela una de las incógnitas que pesaban sobre las alianzas que se podían fraguar en la caja guipuzcoana, donde EH Bildu cuenta con 35 representantes -se sumaría uno de LAB-, frente a los 14 del PNV, una mayoría simple que no le garantiza el control del consejo de administración de Kutxa, ya que las elecciones a dicho órgano se realizan por grupos y mediante la ley D'Hont.
Un sistema que de entrada le otorgaría a la coalición abertzale seis miembros en el consejo de adminstración de los quince que se nombran, con lo que la postura del PSE era determinante, sobre todo para el PNV, ya que necesita del apoyo del resto de fuerzas -socialistas, PP, CC OO y Pixkana- para tratar de inclinar la balanza a su favor. CC OO ha presentado candidaturas conjuntas con Pixkanaka en el grupo de impositores y el de empleados, lo que les otorga un representante a cada uno respectivamente. Ayer indicaron que todavía no han decidido a cuál de los bloques apoyarán, aunque hasta ahora han respaldado a los actuales gestores de Kutxa.
En el caso de que el grupo formado por PNV, PSE y PP lograra granjearse el apoyo de ambas centrales, obtendría a priori un total de siete representantes en el consejo de la caja. Quedarían por resolver otros dos. Uno sería el que corresponde elegir a los colectivos sociales, que han presentado una candidatura propia, y el otro se decidirá finalmente por sorteo, como establece la nueva ley de cajas. Se trata del tercer representante correspondiente al colectivo de corporaciones locales, donde se produce un empate a siete entre EH Bildu y el resto de fuerzas, lo que obligaría a someter al azar su designación.
Si la bola cae del lado de la coalición soberanista se produciría un empate en el consejo, con lo que el voto del representante nombrado por los colectivos sociales sería determinante. Pero si se inclina hacia el otro lado, el bloque liderado por el PNV lograría la mayoría.
Una tesitura que se desvelará el próximo miércoles. En juego está también el nombramiento del presidente de la entidad, ya que lo elige el 51% del consejo. Un órgano que decidirá también si renueva o cambia a los cuatro consejeros que tiene Kutxa en Kutxabank. El acuerdo con el PNV le garantiza al PSE contar con dos consejeros en la caja y podría tener uno en Kutxabank si obtiene la mayoría de Kutxa en detrimento de EH Bildu.
La nueva asamblea de la Kutxa designará también el miércoles a la Comisión de la Obra Social.