La judoka guipuzcoana Oiana Blanco iniciará el lunes la preparación de los Juegos Olímpicos de Londres tras confirmar su plaza con la medalla de oro obtenida en la World Cup de Varsovia. Ese título, el cuarto en los últimos nueve meses, cerraba un febrero de rara intensidad para el judo mundial en el que las grandes de este deporte se enfrentaron en tres citas consecutivas, París, Dusseldorf y Varsovia.
Los resultados del último mes dejan a la guipuzcoana en la décima posición del ranking olímpico, lo que no le permitiría ser cabeza de serie en Londres. Quedan sólo por delante los campeonatos continentales y las distancias son tan cortas que un triunfo en el Europeo le permitiría disponer de un sorteo más favorable en los Juegos.
Esteban Arrillaga, entrenador de Oiana Blanco en el Judo Club Usurbil, no descarta un buen resultado en los Europeos que se disputarán entre 26 y 28 de abril en la localidad rusa de Chelyabinsk en Siberia, en una zona que sufrió tres desastres nucleares en los años cuarenta y que estuvo cerrada a los extranjeros durante más de cuatro décadas. Pero a partir del próximo lunes el objetivo ya no consiste en ser cabeza de serie o lograr una medalla en el Europeo. La meta está desde ahora mismo fijada en los Juegos.
Su entrenador deja bien claras cuáles son las intenciones de la judoka oriotarra. «El Europeo no es el objetivo. Llegará bien preparada, pero no haremos ninguna modificación especial sobre el plan de trabajo. Si sale un buen resultado, mejor. Pero si no sale, no pasa nada. No vamos a buscar un pico de forma dentro de dos meses cuando tenemos nuestro único objetivo dentro de cinco meses. Lo que importa es que el 28 de julio en Londres esté superbien».
El trabajo que tienen por delante ilusiona al técnico y a su pupila. «Nunca hemos tenido cinco meses para preparar una competición. Siempre ha habido que seguir arañando puntos para estar en un Mundial o en un Europeo. Si el sorteo es un poco más duro, qué le vamos a hacer. Para hacer algo importante al final te vas a encontrar con grandes rivales».
Maratón en febrero
Oiana Blanco ha reforzado su papel en la élite del judo durante el mes de febrero, aunque haya perdido una posición en el ranking. La razón es que tenía cubierta la mayor parte de sus resultados y para mejorar hubiera necesitado llegar al podio en París o ganar en Dusseldorf.
El torneo de París tiene categoría de Grand Slam y allí le faltó un pellizco de suerte. Oiana Blanco ganó brillantemente su primer combate a la turca Akkus, pero tuvo que esperar durante horas al siguiente combate contra la coreana Jeong. La sala de calentamiento era una nevera y sufrió un bloqueo lumbar que le hizo competir en inferioridad de condiciones. A pesar de ese problema sólo cedió a seis segundos del final. La coreana terminó quinta.
Fue notable el trabajo de la oriotarra en Dusseldorf dos semanas después. Esta vez el torneo tenía categoría Grand Prix y Oiana dominó con autoridad a la china Li y a la rusa Bogdanova. En cuartos de final se enfrentó a la japonesa Hiromi Endo. Fue una pelea durísima. La guipuzcoana sintió que la victoria estaba a su alcance, pero Endo se impuso en el punto de oro tras completar los cinco minutos reglamentarios igualadas.
Cinco victorias
Una semana después Oiana Blanco estaba en Varsovia para cerrar un mes agotador y buscar el último empujón hacia los Juegos. No tenía buenas sensaciones al levantarse. Estaba saturada de competición, pero en el tatami las cosas cambiaron. Se deshizo visto y no visto de la india Devi por ippon en 1:44. A la polaca Konieczny la hizo volar en 2:48. La francesa Gabrielli tampoco pudo contener a la oriotarra. Fue batida por ipoon en 4:19.
El gran combate de la jornada lo libró en semifinales ante una vieja conocida, la corena Bo Jeong. Se habían enfrentado tres veces en los últimos meses y la guipuzcoana sólo había podido ganar en China, de donde se trajo una medalla de plata. Fue un gran combate y Oiana se impuso en menos de tres minutos.
Sólo quedaba la final para asegurar la plaza de Londres. La rival era la rusa Kondratieva, una judoka muy sólida. Oiana Blanco no le dio opción y se alzó con una medalla de oro que le permitía cumplir el objetivo por el que lleva luchando desde que se inició en este deporte, disputar los Juegos Olímpicos.
Era la cuarta medalla de oro en una prueba de la World Cup desde la primavera del año pasado. Madrid, Miami, Almaty y Varsovia son los eslabones de esta cadena de éxitos. Ahora quedan por delante un Europeo, que en esta ocasión parece un premio menor, y la batalla por las medallas olímpicas. Será el 28 de julio en Londres.