Iñaki Urdangarin estuvo en el palacio de La Zarzuela horas después de aterrizar el martes en Barajas en un vuelo procedente de Filadelfia. Sin embargo, nada ha trascendido de su visita. Ni siquiera si, como ocurriera en diciembre, se llegó a entrevistar con el rey, que llegó a media tarde del martes a Madrid procedente de Bilbao, o con el Príncipe de Asturias. La rápida visita a palacio se produjo tres días antes de que el duque de Palma se convierta en el primer miembro de la familia real española en pisar un juzgado para declarar como imputado en un proceso penal.
La Casa Real guardó silencio durante todo el día. La Zarzuela no quiso ni confirmar ni desmentir si hubo alguna reunión por considerar que, de haberse celebrado, sería una más de las actividades privadas de miembros de la familia real, de las que jamás informa. Es más, palacio no quiso ni siquiera confirmar oficialmente la visita del duque, que, de acuerdo a fuentes cercanas a Zarzuela, habría llegado directamente a la residencia real desde el aeropuerto. En Barajas estuvo varias horas en la sala de autoridades, con el fin de intentar que su salida del aeródromo pasara desapercibida.
La del martes es la segunda visita de Urdangarin a La Zarzuela desde que en noviembre estallara el caso Nóos y la primera desde que el 29 de diciembre el instructor del sumario Palma Arena, José Castro, imputara al exdeportista por, entre otros delitos, falsedad documental, evasión fiscal y fraude a la administración.
Tensión con el Príncipe
En su anterior visita, a principios de diciembre cuando era inminente su imputación, según diversos medios sí se habría encontrado con don Juan Carlos y don Felipe en una entrevista muy tensa en la que el Príncipe de Asturias se mostró muy enfadado por las actividades de su cuñado y el daño que este asunto estaba provocado a la Corona. Sólo unos días después, el 12 de diciembre, la Casa Real anunciaba que Urdangarin quedaba excluido de toda actividad oficial.
Entre tanto, la infanta Cristina, sin la compañía de sus hijos, llegó ayer a las 9 de la mañana también a Madrid, en un vuelo de Air France procedente del aeropuerto parisino de Charles de Gaulle, para pasar junto a su marido las horas previas a su declaración en los juzgados de Palma de Mallorca.
La hija del monarca se desplazó directamente a La Zarzuela donde estuvo almorzando con su hermana Elena. Tampoco ha trascendido si Cristina de Borbón se encontró con su marido en Madrid, si el duque sigue en la capital de España y si la infanta acompañará a su esposo hasta Palma, aunque desde luego no podrá asistir en persona al interrogatorio, ya que la presencia en este trámite está exclusivamente reservada al declarante, los letrados personados, el fiscal y el juez.
En cualquier caso Iñaki Urdangarin aprovechó su estancia en Madrid para contactar con uno de los despachos penalistas más prestigiosos de España, el bufete Oliva-Ayala, que encabezan los conocidos abogados Horacio Oliva e Ignacio Ayala. Éste último, con más de 25 años de experiencia en procesos muy similares a los que se enfrenta el yerno de don Juan Carlos, podría unirse en breve a la defensa del duque, que hasta ahora llevaba en exclusiva el letrado catalán Mario Pascual Vives, amigo personal de Urdangarin, pero no especialmente bregado en derecho penal. No se descarta, incluso, que Ayala viaje el sábado hasta Baleares para asistir en persona al exdeportista durante su declaración.