La 'Plataforma por la Sanidad Pública de Tolosaldea' (TOPA) asegura que la nueva etapa surgida del convenio entre Osakidetza y la clínica de la Asunción no supone la puesta en marcha de nuevos servicios, «ya que se trata de nuevo servicios que la clínica oferta pero que no son nuevos servicios sanitarios de Osakidetza». Por un lado, la hospitalización a domicilio, que en opinión de la plataforma «ya la cubría satisfactoriamente la red pública desde el hospital Donostia». Y, por otro, la unidad de hospitalización de pacientes crónicos y el screening de cáncer de color, que son servicios que «se van a ir extendiendo como consecuencia de la política sanitaria del Gobierno Vasco a todas las comarcas y no sólo a Tolosaldea».
La plataforma señala que si la clínica ha asumido estos servicios es porque así lo exige el nuevo convenio firmado por Osakidetza y porque va a recibir «más dinero público para darlos», pero a cambio aduce que se perderán otros como UCI o cirugía plástica. «No nos regalan nada», opinan desde TOPA replicando a las recientes declaraciones a DV de los responsables de la clínica.
En cuanto a la paralización de la ampliación de las obras, la plataforma dice que la decisión ha sido del actual gobierno municipal porque alega que el centro tiene «numerosas irregularidades» y que debe cumplir con «el pago de todo impuesto municipal como todos los vecinos de Tolosaldea». Y en relación a las cifras de trabajo que dio a conocer la clínica, los integrantes de la plataforma dicen que «son fruto del progresivo desmantelamiento del ambulatorio, ya que la derivación de enfermos de la clínica concertada ha estado impulsada por la dirección territorial y por esto se han aumentado considerablemente las cifras». Para TOPA, lo que Inviza llama «ambicioso proyecto» no es sino «enriquecerse haciendo negocio con nuestra salud y no crear puestos de trabajo». También insiste en su tesis de que es imposible comparar un centro concertado con un hospital comarcal público. «Por mucho que lo quiera el gerente de Inviza o el director territorial de sanidad de Gipuzkoa, los servicios y la calidad no son comparables, tal y como demostramos en la última asamblea». En cuanto a las encuestas que manejan los responsables de La Asunción y que revelan un elevado índice de satisfacción de los pacientes hacia la clínica, desde la plataforma dicen lo contrario. Dicen que están aumentando las quejas y reclamaciones ante la dirección terriorial de sanidad («ya van más de setenta»), y que «el control de calidad los van a tener que seguir haciendo los vecinos»
Por último, la plataforma insiste en la «injusticia» de que se haya firmado un convenio «basado en intereses políticos y económicos y no en criterios sanitarios». Y concluyen alegando que los vecinos piden con sus firmas, concentración y manifestación un hospital comarcal público y el mantenimiento del ambulatorio.