La reunión entre el presidente del gobierno Mariano Rajoy y el líder del PP vasco, Antonio Basagoiti, permitió a éste hacer pública su propuesta de acuerdo con el PNV y el PSE-EE para una «paz con libertad», de modo que las tres formaciones pudieran compartir un liderazgo normalizador en la etapa final de la existencia de ETA. A la salida de la reunión con el presidente, Basagoiti realzó los tres puntos de coincidencia que su formación mantiene con jeltzales y socialistas en la materia: la valoración positiva del cese definitivo de actividades terroristas, la exigencia de una disolución incondicional de ETA y la negativa a abonar precio político alguno a cambio de la paz. También ayer la consejera y portavoz del Gobierno Vasco, Idoia Mendia, quiso subrayar la coincidencia entre las tres formaciones en materia de pacificación. La formalización de tal pacto sería de gran valor para evitar, de entrada, que el cese definitivo de ETA acabe legitimando la trayectoria terrorista mediante la gestación de un clima indulgente y de un estado de opinión proclive al olvido. El PNV, el PSE-EE y el PP no solo tienen intereses partidarios coincidentes a la hora de establecer un dique de contención frente a quienes aspiran a obtener ventajas a costa del Estado de Derecho y del principio de representatividad democrática. Los tres partidos están obligados a responsabilizarse ante la inmensa mayoría de la sociedad vasca de que el tramo final de la existencia de ETA no se convierta en un enredo que, aun sin violencia, eche a perder el valor moral y democrático de tan costoso logro. Sea cual sea el veredicto que emita el Tribunal Constitucional respecto a la llamada 'doctrina Parot' o en cuanto al registro o no de Sortu como partido legal, la sociedad vasca precisa una referencia unitaria, clara y exigente que permita a los ciudadanos saber cuáles son los límites que no pueden rebasarse, ni siquiera a cambio de la paz: todos aquellos que no se basen en el escrutinio electoral o que supongan aplicar excepciones a la legislación vigente. Como era de prever Basagoiti defendió ayer la postura del gobierno Rajoy en materia penitenciaria, advirtiendo de que «los acercamientos no están entre las prioridades del PP». Pero junto a ello recordó algo que debiera ser un criterio común a todas las formaciones democráticas, que la reinserción está legalmente tasada y requiere la asunción del daño causado.