La historia del Caja Laboral está ligada de manera brillante a la Copa. La han ganado seis veces, es el título que les ha hecho crecer, meterse de lleno entre los grandes.
Es un torneo especial para el club. Sergi Vidal lo sabe bien. Lo ha ganado en cuatro ocasiones en sus nueve temporadas como azulgrana y conoce como nadie el ambiente que se genera en Vitoria alrededor de esta competición.
«Es un torneo especial, se vive de una manera especial», afirma. «Se nota sobre todo en la afición. Los desplazamientos son más cortos que en Euroliga, por lo que siempre hay mucha gente en la grada. Empujan muchísimo. Para el equipo, después de muchos meses de entrenamientos y dos partidos semanales, es como el pistoletazo de salida a las fases finales y los títulos. Poco después llegaban siempre las últimas rondas de Euroliga y luego el play off».
Vidal ha vivido multitud de experiencias con el Baskonia en la Copa. Todas con un denominador común: una marea humana que poblaba cada pabellón. «Es difícil quedarme con un momento en concreto en cuanto a afición porque he vivido tantos... Me ha tocado volver a salir a la pista después de más de uno y de dos partidos. Tienen mucha fuerza, la gente vive este torneo de manera especial y para el equipo es muy importante».
Una afición que acompaña a un equipo que siempre tiene un gen competitivo especial. Y una plantilla de mucho nivel. Como en esta ocasión. El Caja Laboral afronta el duelo de mañana con el cartel de equipo irregular, que no está jugando al máximo nivel. Pero Vidal no se fía de todo eso, porque sabe cómo piensan y de lo que son capaces.
«Tienen muchos puntos fuertes», afirma respecto al bloque gasteiztarra. «Está claro que Teletovic es un referente, pero Prigioni es peligroso leyendo el partido, San Emeterio puede hacer de todo... Podría seguir un buen rato y nombrar a toda su plantilla. Dicen que este año son irregulares, pero sigue siendo un equipazo».
«Es una plantilla de Euroliga», continúa. «Aunque no hayan entrado en el Top 16, no hay duda de que lo son. Tiene muchas armas y una gran experiencia».
Vidal se emparejara probablemente con San Emeterio en muchas fases del choque, al que destaca como un jugador muy completo. El Lagun Aro también tendrá que centrarse en frenar a Teletovic. «Tiene mucho peligro, una gran muñeca y abre muchos espacios».
Pero seguramente una de las claves será el ritmo de juego. Al Lagun Aro le interesa un partido más vivo mientras que el Caja Laboral se encuentra más cómodo en los bailes lentos. Y ahí Prigioni es un auténtico maestro.
«Como suele decirse, Pablo tiene el culo pelado», comenta. «Es un jugador con mucha experiencia, que sabe leer y manejarse en este tipo de partidos a la perfección».
Todos dirigidos por un técnico que no entiende otra cosa que no sea dejarse la piel. Que afronta cada acción como una final: Dusko Ivanovic. «Siempre exige el cien por cien. Eso se une con que es un torneo en el que un error te puede mandar a casa, por lo que estoy seguro de que el Caja Laboral va a salir al máximo».
Lo importante, el Lagun Aro
El Caja Laboral es un rival de máximo nivel, pero para Vidal, como para Sito Alonso y para el resto del equipo guipuzcoano, lo primero es el Lagun Aro. El contexto cambia, pero la clave, el primer paso es mantener la personalidad.
«Tenemos que hacer lo nuestro, mirar dentro de cada uno de nosotros y confiar en nuestro equipo», afirma. «Si somos nosotros mismos y llegamos a un final igualado, tendremos nuestras opciones».
Para ello será fundamental tratar de abstraerse del escenario. «Es importante tomárselo como un partido más. Sabiendo que te juegas algo más que en un partido normal, pero la motivación y la exigencia cada uno la tiene que llevar en sí mismo y no te tiene que afectar que sea un partido de Copa. Cada día cada uno tiene que competir contra sí mismo para hacerse mejor y eso al final es lo importante».
Vidal jugará cerca de su Badalona natal. Su gente estará allí. Con el Lagun Aro, claro. «Por supuesto. Ya me han pedido las camisetas».