En Vitoria no están contentos con la marcha de su equipo, pero el desembarco alavés en Barcelona será tan multitudinario como de costumbre. Ivanovic compite gracias a tres pilares tan sólidos como Teletovic, San Emeterio y Prigioni, pero el resto de la estructura del equipo es demasiado inestable. Da lo mismo. Baskonia tendrá de nuevo más apoyos que nadie en el Palau Sant Jordi si exceptuamos al equipo anfitrión.
En esta ocasión es difícil adelantar la cifra de aficionados que acompañarán al Caja Laboral en su partido del jueves frente al Lagun Aro. La venta de entradas por internet ha permanecido abierta desde hace muchas semanas. La cuota que se ha repartido entre los clubes ha sido inferior a la de otras veces y la afición alavesa se ha volcado como siempre.
Baskonia competirá en número con la afición del Fútbol Club Barcelona, millonaria en seguidores, aunque no tantos cuando se trata de empujar a su equipo de baloncesto. Están en casa. Todos los pronósticos les colocan como futuros campeones y no les faltarán apoyos desde la grada. Pero se les oirá más que a la muchedumbre que se desplaza desde Vitoria.
Frente a Lagun Aro estarán, como poco, en una proporción de cinco a uno. En cualquier caso los centenares de aficionados guipuzcoanos se dejarán oir durante el partido inaugural. En el Palau Sant Jordi a las 19 horas del jueves será fácil medir a unos y otros. A primera hora estarán las dos aficiones vascas y muy poca gente más.
Los seguidores blaugranas irán llegando a medida que avance nuestro partido. Es probable que tomen partido por el cinco guipuzcoano. Por una razón sentimental, es fácil alinearse con el más débil. Por una razón estética, el baloncesto del Lagun Aro es hoy por hoy más vistoso que el del Caja Laboral. Y por una razón egoísta, la semifinal frente a los de Sito Alonso suena más cómoda que ante un viejo rival como el Baskonia.
Gran parte de los seguidores de los equipos que empiezan el viernes llegarán un día más tarde y la afición barcelonesa se lo tomará con calma. Se acercarán a animar al Fuenlabrada porque juega contra el Madrid y les costará tomar partido en el derbi andaluz entre Unicaja y Banca Cívica, aunque sea sobre el papel el encuentro más abierto de los cuartos de final si exceptuamos al que enfrenta al Lagun Aro y al Caja Laboral.
Pasión en las gradas
Para la afición alavesa el partido frente a Lagun Aro reviste auténtica importancia. La primera razón es obvia. Tiene la llave de una semifinal apasionante contra el Barcelona. La segunda es de jerarquía. Para Baskonia sería un golpe duro ceder en la Copa ante los vecinos guipuzcoanos después de haberse quedado fuera de Europa en la primera fase por culpa de una derrota en Miribilla.
Lo que ocurre es que también para el GBC el encuentro reviste la mayor trascendencia. Es su primer partido en la Copa y quiere empezar ganando. Igual que hizo en su día Bilbao cuando en su primera presencia en el torneo fue capaz de eliminar al Barcelona. Dicen que en esta competición todo es posible. Y los hechos no se cansan de demostrarlo.