El PSE de San Sebastián acusó ayer al diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano, de «firmar de facto el acta de defunción de Tabakalera» con su decisión de desvincular Arteleku del futuro Centro Internacional de Cultura Contemporánea. La concejal del grupo Socialistas Donostiarras Marisol Garmendia pidió la comparecencia urgente del alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre, en el pleno del próximo día 23 para que explique cuál es su opinión sobre esta decisión, que calificó de «despropósito».
Garmendia recordó que en la última reunión del consejo de administración de Tabakalera, cuyo presidente de turno es el propio Garitano, la mayoría que detenta Bildu rechazó la propuesta del Gobierno Vasco de unir este proyecto al de Donostia 2016. En esta situación, la concejal socialista señaló que el proyecto de la antigua fábrica de tabacos se encuentra «en la UVI» y en «situación crítica», ya que actualmente está «sin proyecto cultural que lo sustente, sin dirección cultural, sin liderazgo político y sin consenso institucional».
En opinión de Marisol Garmendia, Bildu «quiere hacer morir poco a poco el proyecto de Tabakalera», una circunstancia que, según dijo, se evidencia en el anuncio que la pasada semana realizó a este periódico la directora foral de Cultura, Garazi López de Etxezarreta, de paralizar el convenio que vincula el centro de Arteleku a Tabakalera.
Garmendia acusó a Garitano de cometer «un nuevo alarde de irresponsabilidad política» al decidir que «la mejor manera de apoyar el proyecto cultural de Tabakalera es acabar con el propio proyecto cultural de Tabakalera. ¿Surrealista, verdad? -se preguntó la edil-. Ni al propio Groucho Marx se le hubiera ocurrido hacerlo mejor».
La concejal lamentó que «la decisión de Garitano» convierta Tabakalera en «una misión imposible» ya que «supone, de hecho, el acta de defunción del proyecto, curiosamente una de las pocas apuestas en materia de inversión tanto de la entidad foral como del propio Ayuntamiento de San Sebastián».
En este punto, recordó que «Arteleku iba a ser uno de los motores fundamentales del Centro Internacional de Cultura Contemporánea, un proyecto vinculado al mundo audiovisual, una fábrica de cultura contemporánea de vanguardia». Así las cosas, «despojarle del corazón del proyecto pactado por las tres instituciones, Ayuntamiento de San Sebastián, Diputación de Gipuzkoa y Gobierno Vasco es una irresponsabilidad», aseguró. El grupo socialista en el Ayuntamiento donostiarra espera que en el pleno del próximo día 23, Izagirre «explique la grave situación en la que deja la Diputación de Gipuzkoa al proyecto de Tabakalera con su decisión de paralizar la convergencia de Arteleku», según dijo, «uno de los pilares culturales fundamentales que sustentaba» el centro.
«Que vuelva a las cenizas»
Garmendia concluyó asegurando que la Diputación ha decidido que «Arteleku sea Arteleku y renazca de sus cenizas, mejor dicho de sus aguas, y que Tabakalera vuelva a ser lo que siempre fue: una fábrica de humo. Que vuelva a las cenizas».
Cabe recordar que Tabakalera atraviesa un momento crítico en su ya larga y atribulada trayectoria, después de que el consejo de administración, formado por las tres instituciones, rechazara la propuesta del Gobierno Vasco de unir el centro con Donostia 2016. Esta negativa, auspiciada por la mayoría de Bildu en el órgano rector del CICC, dejó en el aire la participación económica del departamento de Cultura del Ejecutivo autonómico, que no termina de ver claro «qué pintamos nosotros aquí» si el proyecto queda reducido a una dimensión local.
Con los votos a favor de Ayuntamiento y Diputación, el consejo acordó sacar a concurso público la plaza de director general del centro, vacante desde la dimisión de Joxean Muñoz en mayo de 2010, así como la de gerente del CICC, cuyo actual responsable interino, Jesús Barreiro, sustituyó a principios de enero a Miriam Anitua.