Los maltratadores lo tendrán a partir de ahora un poco más difícil en Euskadi. Las mejoras tecnológicas que acaba de incorporar el teléfono 'bortxa' de teleasistencia para las víctimas de la violencia de género están destinadas a conocer su ubicación exacta cuando sea necesario y, de este modo, reforzar su protección. Aunque con algo más de un mes de retraso, el Gobierno Vasco ha comenzado ya el reparto de los 670 nuevos dispositivos dotados de un localizador GPS entre las mujeres a las que se ha otorgado esta medida de protección.
Los terminales han sido puestos a disposición de las 25 comisarías de la Ertzaintza y serán ellas las que se encarguen de su posterior distribución. El 40% irán a parar a Bizkaia, el 32% a Gipuzkoa y el 28% a Álava. Está previsto que estas herramientas puedan llegar a las manos de la persona interesada en un plazo máximo de 12 horas a partir de su solicitud.
Según informó ayer el Departamento de Interior, «con esta nueva medida no sólo se pretende facilitar la conexión inmediata con las fuerzas de seguridad mediante la comunicación por voz, sino que la localización vía satélite de las víctimas incrementará la seguridad de las personas en peligro». Con la integración de esta tecnología a los teléfonos 'bortxa' se quiere dar respuesta a una de las demandas más reiteradas por las víctimas: la de la estar localizadas.
Su manera de funcionar es bastante sencilla. En caso de peligro, la víctima pulsa una tecla en el aparato que es «perfectamente identificable, incluso en la oscuridad» con la que se realiza la llamada de emergencia y a través de la cual, el GPS emite una señal con la ubicación exacta del aparato electrónico. A continuación, a la mujer en apuros le llega una confirmación silenciosa de que el aviso ha sido recibido correctamente por el centro de control y de que se ha activado el protocolo policial. El dispositivo permite la conexión directa con la Unidad de Centro de Mando y Control de la Ertzaintza, la comisaría titular donde se encuentra el expediente de violencia de género, el 112 y el servicio de atención telefónica a mujeres víctimas de agresiones machistas.
Desde 2004
Aunque con menos prestaciones, los primeros 16 teléfonos 'bortxa' se presentaron en sociedad en abril de 2004 y hasta la fecha, el número de mujeres usuarias de esta herramienta se ha incrementado hasta alcanzar las 482. Sin embargo, la recepción de la nueva remesa y la ampliación de la posibilidad de requerir el dispositivo a cualquier mujer víctima del maltrato -independientemente de su nivel de riesgo- que lleva operativa desde el pasado mes de agosto, hacen previsible un incremento de las solicitudes.
Durante los primeros años de vida, su funcionamiento se limitaba a agilizar el contacto con la Policía Autonómica. Sin embargo, el Gobierno Vasco explicó ayer que, en estos dos últimos años, « se ha ido impulsando una serie de mejoras en los teléfonos, siempre con el objetivo de ofrecer la mayor efectividad posible en las medidas de protección del colectivo que sufre la violencia machista». Entre las novedades más recientes, se encuentra la conexión directa de los terminales con el teléfono 900 840 111 -número que gestiona la Dirección de atención a las Víctimas de Violencia de Género- que les permite ofrecer, además de protección urgente , «ayuda emocional las 24 horas durante los 365 días del año» para las que así lo requieran.
Tal y como se desprende de las estadísticas del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género con sede en le Consejo General del Poder Judicial, la tasa de denuncias por violencia machista en Euskadi es la más baja de España, con 8,5 casos por cada 10.000 mujeres, frente a la media del resto del Estado, que se eleva hasta los 14,8. No obstante, el País Vasco no se encuentra libre de esta lacra social. El año pasado hubo tres muertas a manos de sus parejas o exparejas sentimentales: en Durango, Hernani y Bilbao, y tan sólo durante los meses de junio, julio y agosto se contabilizaron un total de 954 denuncias por este motivo.