Antonio Basagoiti cerrará este mediodía en La Moncloa las reuniones de Mariano Rajoy con los líderes políticos con mayor representación en el Parlamento Vasco, y confía en salir de este encuentro con «propuestas concretas» que permitan que el presidente del Gobierno tome la iniciativa para afianzar la pacificación y normalización en Euskadi. Hasta el momento la cuestión vasca no ha estado en primera línea de las prioridades de un Ejecutivo más centrado en combatir la crisis económica, pero desde el PP vasco aseguran que el final de la violencia es «una prioridad absoluta» para Rajoy, que tiene la intención de delegar en Basagoiti la labor de lograr un consenso básico entre PP, PNV y PSE. Pero, para ello, el líder de los populares vascos entiende que tiene que volver de Madrid con gestos concretos del Gobierno para que Iñigo Urkullu y Patxi López puedan superar sus reticencias y respaldar esa «hoja de ruta».
El gran objetivo de Basagoiti es que no sean las reivindicaciones de la izquierda abertzale las que marquen la agenda política vasca en los próximos meses, como cree que ha ocurrido desde el anuncio de ETA del cese definitivo de la violencia, para lo que resulta imprescindible que el resto de los partidos puedan ofrecer alguna alternativa. La que propone el PP vasco es que PNV, PSE y su formación logren un acuerdo de mínimos para forjar un «liderazgo compartido» sobre tres pilares fundamentales -respeto al marco institucional, deslegitimación del terrorismo y reconocimiento del dolor causado a las víctimas-, pero Basagoiti sabe que este punto de partida tiene poco recorrido si no va acompañado de otro tipo de medidas. De ahí que hoy vaya a trasladar a Rajoy la necesidad de dar «pasos firmes» para que sea el Gobierno el que lleve la iniciativa en el futuro próximo.
Rajoy ha convocado a Basagoiti en La Moncloa para recibirlo al mismo nivel que a López o Urkullu, aunque lo que le vaya a trasladar el líder de los populares vascos no cogerá de nuevas a Rajoy, porque ambos mantienen una relación fluida y, según el PP vasco, la «sintonía» con el presidente del Gobierno es absoluta. Basagoiti afirma que Rajoy tiene intención de actuar «con inteligencia y altura de miras» para que se consolide la etapa sin violencia en Euskadi, aunque el jefe del Ejecutivo se muestra partidario de hacerlo con discreción y sin caer de ninguna forma en lo que él llama «precipitación».
Esta gestión de los tiempos puede ser el mayor foco de diferencias entre ambos líderes, porque la presión política que existe en Euskadi sobre este tema no tiene nada que ver con la que puede sentir el Gobierno en Madrid. Más al contrario, allí cualquier gesto del Ejecutivo podría provocar contestación en algunos sectores, lo que hace que la discreción de cualquier medida sea una condición capital para el Gobierno.
Basagoiti prefirió ayer no adelantar iniciativas concretas que pudiera adoptar el Ejecutivo hasta contrastarlas en persona con Rajoy, pero apuntó que «en las reuniones anteriores del presidente con López y Urkullu hubo un punto de encuentro básico que debemos afianzar». En una entrevista en este periódico el pasado domingo, Basagoiti anunció que tras su encuentro con Rajoy llamará a ambos líderes vascos para lograr un consenso que supere las diferencias que han mostrado hasta el momento y crear «una línea de trabajo común». «Se pueden hacer muchas cosas», añadió.
Un consenso complicado
La mano tendida de Basagoiti a PNV y PSE deberá ir más allá de las palabras para alcanzar el consenso pretendido, ya que ambos partidos se han mostrado partidarios de que el Gobierno tome medidas claras para afianzar el nuevo tiempo sin violencia, especialmente en lo referido al acercamiento de los presos de ETA a cárceles vascas. Tampoco seduce demasiado a estas dos formaciones la idea de un «liderazgo a tres bandas» que deje fuera a la izquierda abertzale, aunque tanto López como Urkullu dieron un margen de confianza al Gobierno de Rajoy tras sus respectivas reuniones en La Moncloa. Ahora esperan que el cierre de estos encuentros con Basagoiti se traduzca en propuestas concretas que permitan avanzar en la normalización política.
En este sentido, el secretario general del PP vasco, Iñaki Oyarzábal, explicó ayer que Basagoiti planteará a Rajoy una «posible hoja de ruta para que el Gobierno dé pasos firmes con la complicidad del PNV y el PSE». Este propuesta marcaría «lo que tiene que ser la actuación del Gobierno liderando, con el mayor acuerdo posible y el máximo consenso, el fin del terrorismo».
Aunque Oyarzábal enmarcó cualquier acuerdo sobre los principios del respeto a las instituciones y a las víctimas y la deslegitimación del terrorismo, apuntó que «sobre esos tres pilares se puede construir y diseñar una hoja de ruta sobre la que el Gobierno pueda dar pasos firmes en la buena dirección, para afianzar y asegurar este camino hacia la paz definitiva, la convivencia y la libertad en Euskadi, sin que sea la izquierda abertzale la que marque los tiempos ni la agenda».
El secretario general del PP vasco se mostró convencido de que, tras el encuentro, se empezará a ver «algún tipo de paso». «El presidente del Gobierno va a tener una composición de lugar suficiente, oportuna, para hacer un planteamiento que pueda contar con un grado de apoyo importante», aseguró. Respecto a la postura que puedan adoptar PNV y PSE, manifestó su «optimismo» ante la buena disposición mostrada por Urkullu y López tras reunirse con el presidente en La Moncloa.