Los agentes sociales vascos van cumpliendo el guión previsto desde que el viernes el Gobierno aprobara una reforma laboral sin precedentes que cambia de forma sustancial el marco en que deben desenvolverse a partir de ahora empresarios y trabajadores. La representación empresarial aplaudió ayer el cambio regulatorio porque «va en la buena dirección» y «favorece la necesaria flexibilidad interna en las empresas para hacerlas más competitivas y para que, en consecuencia, puedan mantener y seguir generando empleo» en Euskadi.
Del lado sindical, la valoración es radicalmente opuesta. A las críticas iniciales de CC OO, LAB y UGT, reiteradas durante el fin de semana, se unió ayer ELA, la central mayoritaria en Euskadi, que como el resto de sindicatos cargó, sin ahorrar calificativos peyorativos, contra el decreto-ley que entró en vigor el domingo y que aún podría ser retocado durante el trámite parlamentario, donde el PP tiene mayoría absoluta. «Ataque salvaje a los derechos laborales», «promotora del chantaje empresarial» o «fomentadora de que los salarios sean cada vez más bajos» son solo algunas de las expresiones utilizadas ayer por el secretario general de ELA, Adolfo 'Txiki' Muñoz.
Eso sí, a pesar de que las cuatro principales organizaciones sindicales vascas coinciden en su frontal rechazo a la nueva normativa, la idea de una movilización conjunta acumulando fuerzas sigue siendo irrealizable. Por si quedaba alguna duda, Muñoz se encargó de despejarla ayer, al advertir de que ELA hará «todo lo posible» por impulsar una gran movilización social contra la reforma, pero «sin CC OO ni UGT».
Sucede que la relación entre las centrales nacionalistas tampoco atraviesa su mejor momento. Así, sin esperar a lo que pudiera decidir su hasta hace pocos meses compañero de andanzas en la llamada 'unidad de acción sindical' vasca, LAB ha convocado para esta semana una serie de asambleas de delegados y manifestaciones contra la reforma. El primer episodio tendrá lugar hoy mismo en Vitoria, con una manifestación a las 12.30 que concluirá en la plaza de la Virgen Blanca. La primera etapa en Gipuzkoa se vivirá mañana, con una asamblea en la sala Reyna de Errenteria y posterior manifestación (12.30) por las calles de la villa papelera.
Así las cosas, y a la espera de si el sindicato abertzale atiende el requerimiento de ELA para protestar juntos, la respuesta a la reforma laboral en Euskadi tendrá tres frentes abiertos. A las movilizaciones parciales de LAB y a las manifestaciones convocadas para este domingo, día 19, por CC OO y UGT en todo España, se suma que ELA aprovechará la manifestación contra los recortes que la nieve obligó a posponer para el día 25 en Bilbao (en la que también participa LAB) para incluir la reforma laboral entre las iniciativas a denunciar.
Las dos visiones
En su valoración de la reforma, ELA repasa los puntos principales y concluye que esta «facilita y abarata el despido», «debilita el derecho a la negociación colectiva», «aumenta la flexibilidad laboral a discreción de la empresa», y «precariza más la contratación». Denuncia que es un «ataque salvaje» a los trabajadores y lamenta que «el papel equilibrador del derecho laboral se va haciendo añicos reforma tras reforma». «Sobre todo en esta», en la que «ni una sola de las medidas supone sacrificio empresarial». Para hacer frente a sus consecuencias, apuesta por «sindicalizar las empresas» y «movilizarse», porque «solo va a haber empleo digno donde los trabajadores tengan fuerza, se organicen y luchen» contra el «establecimiento unilateral de condiciones por parte de la empresa» que el texto facilita.
Del otro lado, la patronal vasca Confebask, y su adscrita guipuzcoana Adegi, valoraron de forma muy positiva los cambios propuestos por el Gobierno que preside Mariano Rajoy. Confebask mostró su «plena coincidencia» con los objetivos fundamentales que plantea la reforma y los mecanismos aprobados. En su opinión, las medidas de flexibilidad interna incluidas en la gestión del capital humano permitirán a las empresas una «fácil y rápida adaptación a los cambios en la demanda y la oferta» que redundará en «facilitar la viabilidad de las empresas». También valoró las medidas previstas para «incentivar la contratación» y las de «fomento de la formación». La patronal pidió, por otra parte, que «se clarifiquen las causas que posibilitan a las empresas adoptar sus decisiones de extinción de la relación laboral».
En la misma línea, Adegi reconoció que es «la reforma que esperábamos», porque recoge «aspiraciones que hemos venido solicitando y que en buena medida vienen recogidas en esta reforma». La patronal guipuzcoana anunció la puesta en marcha de un «servicio de negociación colectiva presencial a nivel de empresa» para «responder al nuevo escenario que se abre tras la reforma».