Nueva entrega en el cuerpo a cuerpo entre el PSE-EE y el PNV en esta agria polémica rodeada de descalificaciones de los últimos días a raíz de las palabras del presidente jeltzale, Iñigo Urkullu, al entender que Euskadi está en «quiebra». El lehendakari y secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, reafirmó su perfil de izquierdas al acusar a los partidos conservadores, en concreto al PP de Madrid y al PNV, de aplicar «recetas» frente a la crisis económica que se concretan en «recorte tras recorte, empeorando la situación de los países». A las palabras del lehendakari respondió el presidente del PNV, en su blog, al reiterar su disposición a sentarse con el Gobierno Vasco -«por Euskadi», según advirtió- para buscar soluciones a la crisis, siempre que el Ejecutivo clarifique antes las cuentas.
El lehendakari eligió la clausura del VIII Congreso Nacional Ordinario de las Juventudes del PSE-EE, en Bilbao, para reivindicar su proyecto de gobierno y para afirmar que las ideas socialistas «no se han quedado viejas» sino que son una llamada a la «igualdad y la justicia social».
Su discurso estuvo centrado en la situación económica y en la crítica a las soluciones que aportan los partidos conservadores. Citó como ejemplo el «decretazo» con el que el PP ha aprobado la reforma laboral e ironizó con la «curiosa forma» que tienen de crear empleo, a través del abaratamiento del despido.
En referencia al PNV, aseguró que ante esta reforma, solo expresa su preocupación porque dice que es «recentralizadora». «¿Es lo único que tiene que decir? ¿no les importa los trabajadores y sus derechos?», cuestionó López.
En relación también a los jeltzales, y en el ámbito de Euskadi, criticó que «no quieren hablar de incrementar los ingresos ni de aumentar la lucha contra el fraude fiscal», y cuestionó «a quién quieren defender» con esa actitud. «Así no atacan al Gobierno Vasco, sino al país. ¿Qué escuela u hospital quieren cerrar?, ¿qué ayuda social quieren recortar?».
López defendió que en el País Vasco, los socialistas están demostrando que hay «alternativas y otra forma diferente de enfrentarse a la crisis», y que están dispuestos a controlar el déficit pero «no a costa de desmantelar los servicios públicos ni a costa de impedirnos dar un impulso público a la economía para generar empleo». En Euskadi, según añadió, los socialistas quieren mantener el Estado de Bienestar y que «nadie quede abandonado a su suerte», y para ello, el Gobierno necesita «recursos suficientes para sostener el país y evitar su declive», subrayó.
«De las letras a las cifras»
El presidente del EBB del PNV señaló, por su parte, en un post colgado en su blog titulado 'Si quieren, pueden', que para que pueda intentarse un entendimiento, el Gobierno Vasco «sólo hace falta que pase de las letras a las cifras y presente, con transparencia, el estado real de sus cuentas». De esta forma, se refirió a «los compromisos de amortización y pago de intereses de endeudamiento, así como el déficit real», para que el PNV se siente para «buscar una solución, ojalá a corto plazo, pero también a medio y largo plazo que garantice el sistema de bienestar» de los vascos.
En este sentido, precisó que se tiene que abordar «una solución que va a requerir de esfuerzo y sacrifico de todos». «El PNV, que ganó las elecciones y fue desplazado a la oposición, está dispuesto a hacerlo. ¡Por Euskadi! ¡Punto y final a esta cuestión!», aseveró Urkullu.