Pequeña, delgada, elegante y con cara de niña buena. Josefina Eugenia Vázquez Mota se ha convertido en la primera mujer que opta a convertirse en la presidenta de todos los mexicanos el próximo mes de julio, incluso los más machistas. El camino hasta aquí no ha sido fácil, pero ha salido airosa de muchas luchas partidistas sin tener que decir «por mis pistolas», evocando a su popular compatriota Mario Moreno 'Cantinflas'.
Es la cuarta de siete hermanos. A su marido, lo conoció en el instituto cuando tenía 15 años. «A mis papás no les gustaba 'nadita'. A mí me encantaba estudiar, a él irse de pinta y hacer deporte. Yo me llevaba muy bien con mis profesores y a Sergio lo sacaban de las clases. Llevamos 27 años de matrimonio y es mi contrapeso. Tiene una gran capacidad para leer a las personas, que me impresiona», admitió en una de las pocas entrevistas concedidas junto a su familia.
Ambos comparten responsabilidades familiares y en algún momento, Sergio asumió hacer de padre y madre de sus tres hijas (María José, Celia y Monserrat). Así se explica que, a sus 51 años de vida, Vázquez Mota haya estudiado la carrera de Económicas en la Universidad Iberoamericana, cursos de Alta Dirección de Empresas, de Perfeccionamiento Directivo, y una diplomatura de Ideas e Instituciones. Además, ha trabajado como editorialista de temas económicos en los diarios Novedades, El Financiero y El Economista. También ha sido asesora de organismos empresariales como la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco) y la Confederación Patronal de la República Méxicana (Coparmex). Tal era su reputación que cobraba 4.500 euros por cada conferencia que impartía.
Renunció a su carrera profesional en 1997. Con 36 años y pese a que a su marido «no le encantaba la idea», se metió en la política y fue elegida diputada. Esa cautela también le ha acompañado a la hora de presentarse a las primarias presidenciales del Partido Acción Nacional (PAN). «Hablé muchas veces sobre la candidatura con la familia. No solo con Sergio, sino con las niñas. Para mí era fundamental que mis hijas se sintieran parte de esto».
Ascenso meteórico
En 2000, Vázquez Mota apoyó a Vicente Fox cuando llegó a la presidencia de México y logró un ascenso meteórico. Fue la primera Ministra de Desarrollo Social. Los medios mexicanos todavía recuerdan, los roces con la mujer de Fox, Martha Sahagún. La primera dama quería recibir fondos públicos del Departamento de Desarrollo Social para su programa Vamos México y la nueva candidata se negó en rotundo.
Duró prácticamente seis años en el cargo y dejó el puesto para trabajar junto al entonces candidato, Felipe Calderón. Con el todavía presidente tampoco le fue mal. Fue Ministra de Educación Pública de México durante tres años.
Renunció para postularse a la Cámara de Diputados, donde fue coordinadora del grupo parlamentario panista y luego después fue elegida como presidente de la junta de coordinación política del congreso.
Es conservadora, pero dice que abierta. Vive en La Herradura, un barrio de clase media alta próximo al México D.F., donde nació hace 51 años. Reconoce que se ha hecho algún retoque -«leve y ligero»- en su rostro, pero no más, ya que se siente «feliz y contenta» con su imagen, que cuida haciendo ejercicio al menos cuatro o cinco días a la semana.
La pizpireta 'Pina' -como la llaman su marido, el empresario Sergio Ocampo Muñoz- muestra una imagen al estilo Carmen Lomana. Como es independiente y tiene elevados ingresos, se da el gusto de comprar ropa de Carolina Herrera o Tahari y zapatos de Bandolino o Salvarore Ferragamo.
Dice no caminar por la vida con miedo, aunque sí con preocupaciones. Defiende la vida institucional por encima de todo y sostiene que nunca negociará con el crimen organizado. Tal es su firmeza que ayer pidió cadena perpetua para todos los políticos vinculados con el narcotráfico.
No le gustan los matrimonios entre personas del mismo sexo y es antiabortista, pero no está de acuerdo con la «criminalización de las mujeres». Confía en que ganará las elecciones presidenciales porque conoce las dos agendas fundamentales de México: la educativa y la social.
Pero Josefina Vázquez Mota no solo se enfrenta al machismo de un país tradicionalmente machista. La candidata a la presidencia del país tendrá que enfrentarse al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Según las últimas encuestas, la formación política que gobernó México durante más de 70 años recuperaría el poder, pese a que en las primeros sondeos tras la elección de Vázquez Mota como candidata, el Partido Acción Nacional ha subido siete puntos.