Los diferentes plantes y acusaciones veladas de mayor o menor graduación que la Diputación ha vertido sobre el PNV ha llevado a los jeltzales a empezar a atar en corto al Gobierno foral de Bildu en aquellos flancos donde la oposición encuentra más grietas: la actuación de la Diputación contra la crisis.
En ese sentido, según ha podido saber este periódico, el PNV ha denunciado en las Juntas Generales que el Gobierno foral no ha puesto en marcha aún la mesa de concertación que le reclamó el Parlamento guipuzcoano en noviembre para la elaboración de un plan de promoción económica con el que hacer frente al recrudecimiento de la situación económica.
Fuentes jeltzales avanzan que pedirán la comparecencia urgente del diputado general, Martin Garitano, al cumplirse el pasado jueves los tres meses de plazo dado por las Juntas para la puesta en marcha de ese foro anticrisis, que incluía también la participación de los sindicatos.
El cumplimiento de la propuesta de resolución aprobada el pasado 9 de noviembre en las Juntas Generales con los votos a favor de PNV, PSE, PP y la abstención de Aralar, llega en pleno debate sobre la estrategia que la Diputación va a desarrollar para hacer frente a la crisis.
En ese sentido, Martin Garitano concretó este pasado miércoles un poco más sobre sus intenciones de sustituir Gipuzkoa Aurrera por Gipuzkoa Saretzen, en lo que supone un rediseño del foro anticrisis que se había avanzado, con la inclusión de los sindicatos, a un plan de impulso a las comarcas que ha vuelto a sorprender a la oposición.
En este debate, el PNV insiste en denunciar la «deriva» de la Diputación foral en su gestión ante el escenario económico, en lo que considera una concatenación de anuncios de «estudio y estudio». De ahí que a la formación del exdiputado general, Markel Olano, no se le haya pasado un día la conclusión del plazo dado por las Juntas al Gobierno foral para poner en marcha una mesa de concertación -una especie de foro anticrisis- para elaborar un plan de promoción económico de legislatura.
«Se lava las manos»
La mesa deberá estar presidida por el diputado general e integrada por los partidos y representantes de empresarios y sindicatos. Según la propuesta de resolución, la mesa deberá presentar en junio sus conclusiones. Lo cierto es que la coalición rechazó la propuesta firmada por PNV, PSE y PP al entender, entre otras razones, que el debate no lo debe liderar la Diputación, sino dejarlo en manos de las Juntas Generales. La oposición lo ve en cambio como una manera de lavarse las manos. «La Diputación es la que gobierna, pues que actúe y dirija», coincidió la oposición en aquel Pleno del pasado 9 de noviembre.
Según las Juntas, el plan de promoción económica deberá tener, entre otras líneas de actuación: medidas de apoyo a la competitividad empresarial, en coordinación con el Gobierno Vasco; apoyo al emprendizaje y al trabajo autónomo; medidas fiscales para favorecer el empleo y la contratación de jóvenes; medidas de igualdad; y colaboración con los ayuntamientos en el campo de las inversiones locales.