Titín y Merino II lograron en el frontón Bizkaia de Bilbao su quinto punto en el Campeonato de Parejas a costa de Martínez de Irujo y Barriola, a quienes empatan en la clasificación pero no superan. La diferencia de tantos a favor y en contra a favor de los navarros les permite ocupar la segunda plaza, por detrás de los intratables Olaizola II-Beroiz, que continúan invictos. La victoria de la pareja riojana, justa y merecida, comprime aún más la tabla sobre todo por arriba. Los puestos que dan acceso a la liguilla de semifinales no están aún decididos, pero los candidatos ya van dejando claras cuáles son sus intenciones.
El duelo de ayer en el recinto de Miribilla fue muy duro. Es con 797 pelotazos el segundo más peloteado. El galardón se lo llevan Bengoetxea VI-Apraiz y Arretxe II-Begino el día de Año Nuevo en Eibar, donde cruzaron a buena 847. Se jugó a un ritmo endiablado desde el principio y, lógicamente, al final todos acusaron el trote. Aparecieron los errores fruto del cansancio. Pero antes habían protagonizado un partido vibrante por su emoción. El público dio por bien invertido el dinero abonado en la taquilla. La cátedra no pensará lo mismo
El pelotazale sabe que estando Titín y Martínez de Irujo en la cancha puede pasar cualquier cosa. Y eso es lo que sucedió. El de Ibero ya anunció en el primer saque que no iba a ser un partido al uso, de esos que aburren hasta a las moscas. Lo hizo al ancho, pero no sorprendió a Merino II, que reaparecía tras causar baja la última jornada por mal de manos.
Irujo tuvo un comienzo arrollador. Pelota que tocaba, tanto que subía a su casillero. Titín no podía contener esa avalancha de juego. Al delantero de Tricio no le quedó otro remedio que sacar brillo con su cuerpo a las tablas de la contracancha. Allí convivió mucho tiempo hasta que decidió que ya se había acabado ejercer de recadista.
Una defensa impresionante
Gracias a una defensa impresionante -llegar con 43 años a esas pelotas es algo increíble- y a la seguridad que imprimía Merino II en la zaga, el guión del partido comenzó a cambiar de protagonistas.
A Barriola se le fueron bajo el colchón dos pelotas casi consecutivas por intentar bajarlas, pero con la derecha tampoco dio sensación de mando. Se defendió muy bien de aire, pero no hace el daño de antes con esa mano. Por si fuera poco, Irujo entró en una dinámica de errores, alguno infantil, piedre incluido, de la que no salió hasta que sus rivales pusieron el 22 en el luminoso. Entre ambos cometieron trece errores, a los que hay que añadir una falta de saque de Irujo por pasarse de la distancia.
Titín y Merino II confiaron en sus posibilidades y aprovecharon todos los regalos que les hicieron sus compañeros de empresa. La pareja riojana sale muy reforzada de Bilbao en el aspecto anímico, que a veces es más importante incluso que el momento de juego de cada uno.