Los vecinos que el viernes de madrugada tuvieron que abandonar sus hogares en la Kale Nagusia de Azkoitia por un incendio obtendrán hoy respuestas acerca de lo que ocurrió. Ante la indignación de los vecinos de los portales afectados por haberse reavivado las llamas cuando los bomberos habían dado por extinguido el incendio, el alcalde de la villa solicitó una reunión con los servicios de emergencia para conocer cuál fue la actuación de los bomberos. Los afectados por el incendio mostraron su enfado el sábado por el trabajo de los servicios de extinción, aunque la concejal Esther Lizarralde manifestó que «el malestar de los vecinos con las labores de los bomberos es el propio de la situación de unas personas que se han quedado sin casa».
Tras esta reunión, el Ayuntamiento estudiará caso por caso la situación de los vecinos y se decida qué alojamiento ofrecerles provisionalmente. Veinte personas han sido alojadas hasta ahora por el Consistorio en el Hotel Larramendi y otras siete personas permanecen en casas de familiares y amigos, como medida provisional. Las causas del origen del fuego, sin embargo, tardarán en llegar y «ni si quiera los técnicos conocen cuándo se podrá saber qué fue lo que originó el fuego», comentaba la teniente del alcalde de Azkoitia Esther Lizarralde. «Mañana (por hoy) desde primera hora de la mañana vamos a trabajar sobre este asunto para intentar averiguar todo lo que podamos», afirmó ayer otro teniente del alcalde de la localidad, Jon Juaristi.
Ayer solo unos pocos azkoitiarras desafiaban al frío para averiguar cuál era la situación del edificio que ardió en el casco histórico del pueblo. Intentaban conocer cuál era la situación de las viviendas: «Yo creo que los del portal 14 habrán tendido bastantes daños. Menos mal que el portal 8 y 10 están deshabitados y no ha pasado nada grave», comentaba uno de los curiosos que ayer pasaban por la zona afectada.
Alice Santana es una de las vecinas cuyo piso quedó calcinado por las llamas. Se encontraba muy nerviosa: «Yo tengo una enfermedad del sistema nervioso y no puedo pasar frío así que hoy no saldré de casa. Además, todavía tengo que digerir el mal trago», explicaba.
«Mi cocina se ha arruinado»
El sábado pudo entrar durante diez minutos a su piso, comprobar el estado de su casa y recoger lo que fuera necesario. «Estaba todo mojado cuando he entrado y todos los electrodomésticos arruinados. Estaba planeando vender la secadora que no utilizaba pero ahora ya me va a ser imposible». Otros vecinos corrieron mejor suerte, la comunidad del portal 16 pudo regresar a sus casas hacia las once y cuarto de la mañana del sábado, el resto de afectados regresaron a la tarde.
Alice no ha tenido que alojarse en casa de ningún familiar ni en el Hotel Larramendi de Azkoitia: «Por suerte, yo desde hace un año estoy viviendo en un piso de alquiler del Ayuntamiento porque en el portal 10 donde vivía no se puede estar».
Para esta vecina, esta es «una señal de que es hora de tomar medidas con este edificio que está en muy mal estado de conservación». Este punto de vista lo comparten los vecinos de la comunidad que señalan que es muy fácil que las llamas se extendieran en el edificio, pues el inmueble está construido de madera. En el portal de esta vecina, el número 10, los bomberos tuvieron que levantar el tejado para enfriar las llamas que ya empezaban a propagarse alrededor de las diez de la mañana. Además, la vivienda del último piso también sufrió graves daños materiales, según indicaron desde el Ayuntamiento de Azkoitia el sábado. Tras esta actuación, los bomberos dieron por extinguido el incendio pero permanecieron en el lugar de los hechos hasta las cinco de la tarde, como medida de precaución.
El Consistorio azkoitiarra está preparando un informe para determinar si es necesario derribar el edificio del número 14 de la Kale Nagusia, dos de cuyas plantas se derrumbaron tras el incendio el sábado. Según fuentes municipales, estos edificios se encuentran protegidos porque forman parte del casco histórico de Azkoitia, declarado Conjunto Monumental.
Humo traicionero
El fuego comenzó a sentirse en el portal 14 de la Kale Nagusia hacia las 00.30 horas. Los bomberos fueron alertados por un vecino e inmediatamente acudieron al lugar y desalojaron el inmueble afectado y también el contiguo, el número 10. Trabajaron para localizar el origen del fuego y a las 03.30 horas lo dieron por extinguido. Sin embargo, el humo traicionero supo colarse por algún rincón calentando el esqueleto de madera de la casa que acabó en llamas.
A las cinco y media de la mañana ocurrió la segunda parte del incendio y se vieron grandes llamaradas saliendo del portal 14 que, afortunadamente, ya había sido desalojado. De nuevo, los bomberos se desplazaron al lugar y procedieron a sacar de las viviendas a todos los vecinos de los edificios cercanos, desde el número 16 al 2.