La reforma laboral puede facilitar la consecución de un acuerdo interprofesional sobre negociación colectiva en Euskadi, que había fracasado el miércoles al no aceptar LAB la exigencia de la patronal Confebask de que los conflictos originados por los descuelgues salariales de las empresas y por las condiciones de trabajo (flexibilidad) fueran resueltos por un arbitraje. A falta de conocer el desarrollo legislativo de la nueva normativa, esa fórmula ha dejado de ser un obstáculo porque será obligatoria a nivel estatal en todos los casos en que las empresas decidan sustraerse de un convenio de ámbito superior (provincial, estatal...) cuando los trabajadores no estén de acuerdo. El argumento de LAB de que el arbitraje «neutraliza el sindicalismo» deja así de tener vigencia, porque ya no es una opción a pactar entre empresarios y sindicatos.
Por el contrario, la prioridad total que la reforma da a los convenios de empresa sobre otros de ámbito superior en todas las materias, es «un torpedo en la línea de flotación de los sindicatos vascos» y en la del acuerdo vasco, en palabras de un experto en relaciones laborales, porque en el mismo se garantizaba que el patrón asumía la obligación de aplicar, salvo descuelgues pactados o arbitrados, un salario mínimo. Esta era una de las grandes cesiones de Confebask a la negociación del acuerdo interprofesional, que ahora puede replantear.
La reforzada preponderancia de los convenios de empresa ha dejado en entredicho una buena parte del valor del acuerdo que negociaron Confebask, CC OO, LAB y UGT, que estaban dispuestos a retomar. No obstante, las partes tendrían aún un importante margen de actuación si se confirma que la reforma se refiere solo a los convenios de empresa, que no son muchos en Euskadi. La situación sería mucho peor si afectara también a los pactos de empresa, que solo recogen salario, jornada y algún aspecto más, sometiendo el resto de las condiciones laborales a lo que dicta el convenio provincial.
Por otro lado, implantación del arbitraje como vía para resolver los conflictos originados por los descuelgues era una solución que CC OO y UGT habían aceptado en la negociación con Confebask. Esta fórmula está llamada a tener un gran auge en la negociación colectiva en Euskadi a partir de ahora, ya que los sindicatos se verán obligados a incorporarla a todos los convenios para que en caso de desacuerdo se pueda aplicar antes de que pasen los dos años de ultraactividad. Y es que, en el caso de los convenios provinciales, siempre será mejor ese recurso que depender de las condiciones que dicte el estatal. Como es sabido, el País Vasco tiene las mejores condiciones laborales de España.
ELA, el beneficiado
La reforma ha recibido ya el rechazo de todos los sindicatos vascos, incluido ELA, el que va a resultar más beneficiado en algunos de sus apartados, según los expertos. En efecto, la prioridad que se da a los convenios de empresa supone un aval a la estrategia desarrollada por esta central, ya que su mayor dimensión e implantación le permite llegar a muchos más centros de trabajo que sus competidores.
Esa ventaja para ELA puede facilitar la recuperación de las negociaciones entre Confebask, CC OO, LAB y UGT para lograr un acuerdo entre ellos. Porque también a la patronal le interesa mantener unos convenios provinciales fuertes, ya que resuelven el problema de sus pymes afiliadas y porque pueden evitar el surgimiento de empresas en condiciones laborales que supongan menores costes y, por tanto, una competencia incómoda.