Juanjo Zulaika Muniain, nacido en el barrio de Urteta en 1971, es el mayor de cuatro hermanos, todos ingenieros (técnicos y superiores) y lleva varios años dedicado a la investigación en el sector de la máquina-herramienta. Juanjo, casado y padre de un niño, es licenciado en Ingeniería Industrial por la Universidad de Navarra y obtuvo el Doctorado en Ingeniería Mecánica en la UPV/EHU (Universdidad del País Vasco) el año pasado, tras haber hecho el bachillerato en los Antonianos. Actualmente trabaja en labores investigadoras en Tecnalia, en el parque tecnológico de Miramón, después de haber trabajado durante seis años en la empresa Fatronic.
Este investigador está innovando el mundo de la máquina-herramienta y la revista 'International Journal of Machine Tools and Manufacture', de mayor impacto en el sector a nivel internacional, ha aplaudido su planteamiento, por ser pionero.En su tesis, plantea que es capaz de concebir una máquina fresadora que consume menos sin renunciar a su productividad. En su tesis 'Metodología para la concepción de fresadoras de gran volumen productivas y ecoeficientes', Zulaika ha logrado reducir la masa de la máquina para priorizar el dinamismo y, de esta manera, rebajar el consumo en un 20%
-¿A qué se dedica exactamente?
-Me dedico a la investigación en la rama de la optimización de medios de producción en el sector de la máquina herramienta. Estamos liderando un proyecto europeo junto a socios alemanes, británicos, franceses, italianos y españoles para optimizar el funcionamiento de la máquina-herramienta en términos de eficiencia y elevada productividad. En paralelo, también estamos colaborando en la investigación para un proyecto vasco.
-¿Qué han diseñado?
-Hemos diseñado una fresadora de gran volumen ecoeficiente sin sacrificar la productividad, pero reduciendo la masa y priorizando el dinamismo de la máquina. De este modo, se ha logrado reducir el consumo de energía en un 20 % incrementando incluso la producción
-Recientemente, se ha Doctorado.
-Efectivamente. Hace cinco años me propuse como reto hacer un doctorado. Lo he hecho en paralelo al trabajo. Es duro estudiar y trabajar a la vez, pero en esta vida hay que ponerse metas. A nivel monetario, no me compensa mucho, pero a nivel de congresos y ferias internacionales, tener un título de Doctor Ingeniero se valora mucho, sobre todo en Alemania. Allí, son los mismos empresarios los que fomentan que sus trabajadores ingenieros obtengan un doctorado.
-La tesis que ha presentado...
-La labor investigadora es la que me ha llevado a preparar la tesis; ha sido el medio para la realización de la tesis, que obtuvo sobresaliente 'cum laude'. La investigación la he realizado en la Unidad de Sistemas Industriales de Tecnalia y lleva por título 'Metodología para la concepción de fresadoras de gran volumen productivas y ecoeficientes'.
-¿Se ha preparado algún prototipo de los diseños?
-Se ha creado un primer prototipo en Burgos, en la empresa de Nicolás Correa. Los primeros resultados han sido excepcionales, incrementando la cantidad de evacuación de la viruta de la maquina: se ha conseguido más por menos. Esto se ha logrado con la adecuación de la máquina. A nivel vasco, lo hemos presentado a cinco fabricantes de maquina-herramienta y ha sido bien calificado para pasar a implementar. Creemos que en dos años la fresadora puede estar operativa en el mercado.
-¿Cómo llega a obtener estos resultados?
-Llevo cerca de trece años investigando en el sector de la máquina herramienta y lo he conocido desde diferentes perspectivas: como diseñador, como usuario, llevando el mantenimiento... He conocido la máquina-herramienta de manera integral y, con ello, he logrado la adecuación de todas estas perspectivas. Ha sido un proceso evolutivo que me ha permitido aglutinarlo todo para lograr el máximo valor añadido con el mínimo recurso empleado, maximizando la eficiencia de la maquina.
-¿Qué proyectos tiene a partir de ahora?
-Queremos pasar a la práctica lo estudiado e investigado en la teoría. Todo ello, en colaboración con los fabricantes. Queremos crear un sello vasco de eficiencia energética y pasar a implementar, siendo pioneros en el diseño de la máquina- herramienta y buscando la internacionalización. De este modo, los fabricantes vascos se enfrentarían a los fabricantes alemanes, compitiendo con la tecnología puntera. Para competir con los alemanes, debemos hacer las mismas cosas, pero mejor hechas, o deberemos fabricar cosas diferentes. En paralelo a ese proyecto, hemos abierto otra linea de investigación con un agente tecnológico suizo: estamos intentando que el consumo de la máquina sea el menor posible, se almacene en la misma máquina y se alimente de nuevo, reutilizando la energía anteriormente consumida. Que gastemos poco y que lo que hayamos gastado lo reutilicemos de nuevo.
-¿La máquina-herramienta tiene mucho por mejorar?
-Queda mucho camino por hacer. Hoy en día estamos peleando en esta materia con los alemanes y estamos arriba. En Alemania las empresas son más grandes. Por tecnología y flexibilidad, las empresas vascas pueden competir, pero la innovación debe ser continua. Yo quiero lograr que la máquina-herramienta sea autosuficiente y que se mantenga con fuentes renovables, Que no haga falta energía adicional. Debemos tener objetivos utópicos e inalcanzables, pero dentro de esa visión podemos dar pasos importantes.
-El reconocimiento de su trabajo va más allá de nuestras fronteras...
-Se puede decir que sí. Al final, los hechos son los que son. Soy coordinador de un proyecto europeo. Hay una revista científica internacional que ha valorado de modo positivo mi trabajo afirmando que lo que hacemos es innovador, he sido primero en un proyecto vasco... Mi investigación ha sido pionera a nivel mundial. El impacto ha sido grande. A nivel personal tiene mayor impacto el salir, por ejemplo, en El Diario Vasco, ya que la gente me para en la calle y me pregunta desde aquel día en que salió una pequeña nota acerca de mi tesis.
-¿Es verdad que los investigadores deben salir fuera para desarrollar su trabajo?
-Aquí en el País Vasco tenemos una red muy afianzada de centros tecnológicos y es un hecho diferencial: podemos investigar mano a mano con la industria y, además, cerca de la universidad. Los centros tecnológicos alemanes son nuestro referente. Ahora mismo sé que tengo las puertas abiertas en la universidad de Lausana y de Stuttgart, pero no puedo mover a la familia de nuestro entorno. De todos modos, te diré que hay falta de cultura investigadora. No somos valorados ni reconocidos.
-¿Qué cualidades son necesarias para ser un buen investigador?
-Hasta ahora el investigador era un tío raro con bata blanca y muy culto, pero hoy en día no es así. Somos personas de a pie que queremos mejorar la vida para nosotros y para generaciones posteriores. Desde mi punto de vista, una cualidad importante del investigador es la propuesta de retos; cuando los consigues te da mucha satisfacción. Una vez hecha la propuesta, hay que poner empeño: yo soy muy tenaz y obstinado, además de constante, y no cejo en el empeño hasta conseguirlo. El esfuerzo, al final, suele ser compensado. Yo creo que teniendo el cerebro activo se mantiene uno hasta más joven.
-En su día a día, estará todo el día dándole vueltas a la cabeza...
-La verdad es que sí. A veces, estoy en casa y estoy pensando en cómo ahorrar energía en los consumos del mismo hogar. La energía cada vez va a ser más escasa y más cara y se acabará penalizando el mal consumo. El futuro pasa por consumir menos energía y que lo que gastemos sea reutilizado.
-Le tocará hacer presentaciones de sus investigaciones
-Cada quince días, más o menos, me toca dar conferencias o reunirme con otros investigadores para disertar acerca de nuestras investigaciones. La semana pasada hice una presentación del proyecto europeo y me dijeron que es el camino correcto a seguir. La semana que viene voy a ir a Dusseldorf a una feria de mecanizado para dar otra conferencia.