La policía francesa se ha hecho cargo de un alijo formado por ochenta subfusiles y veinte pistolas que pertenecieron a ETA y fueron encontrados ayer en una casa de Capbreton en la que el propietario iba a hacer unas reformas.
Según informaron fuentes de la lucha antiterrorista, la localización de los subfusiles se produjo de forma casual cuando el actual propietario de la vivienda derribó una pared al hacer unas obras. Tras el muro se encontró cuarenta subfusiles de la marca MAT-49, de origen francés, y otros cuarenta Ingram Mac, conocidas como 'Mariettas', de fabricación estadounidense. También se encontraron veinte pistolas Hertstal de 9mm parabellum y mil cartuchos de munición. El propietario avisó a la Policía Judicial que inventarió el armamento y se hizo cargo de los subfusiles. Además se ha puesto en marcha una investigación para conocer quién ocultó las armas en la vivienda.
Las fuentes consultadas indicaron que se trabaja con la hipótesis de que sea un viejo zulo de ETA que podría estar incluso abandonado. La presencia de las 'Mariettas', un tipo de armas que no ha utilizado ETA desde hace muchos años, apunta en esa dirección. Además, en el escondite se han encontrado periódicos del año 1975.
Las MAT-49 son un modelo de metralleta elaborada en Francia que fue copiada por la propia ETA y fabricada a centenares a finales de los años ochenta en una instalación subterránea que la organización armada tenía en la localidad francesa de Mouguerre y que fue descubierta por la Policía del Aire y de Fronteras en 1993. En aquella instalación se encontraron piezas troqueladas para fabricar miles de subfusiles MAT y también UZI. La policía averiguó que habían montado varios centenares de ejemplares de esas armas, pero solo se han recuperado unas pocas decenas a lo largo del tiempo. Los investigadores barajaron la posibilidad de que ETA las hubiera vendido en el mercado negro o también de que las tuviera ocultas en zulos que todavía no han sido localizados.
Se da la casualidad de que el arsenal ha sido encontrado en la misma localidad de Las Landas, Capbreton, donde ETA asesinó el 1 de diciembre de 2007 a los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero, que participaban con colegas galos en una misión de vigilancia de etarras y fueron tiroteados ese día cuando iban a subir a su coche en el aparcamiento de un centro comercial.
La última vez que fue detectado un zulo o escondite de ETA fue el pasado 9 de diciembre en Bizkaia. Almacenaba 34 kilos de nitrato y 6 kilos de polvo de aluminio.