Desde su portentosa gira mundial en 2008 en la que festejó la cincuentena, la 'Reina del Pop' había permanecido más bien fuera de foco. Su controvertida aparición en la Super Bowl el pasado domingo la ha devuelto a los titulares en una semana de vértigo en la que su nuevo single, 'Give me all your luvin', se ha colocado en lo alto de las listas de éxito. Este aperitivo, más un par de arañazos a la rapera británica MIA por jugar a ser más osada que ella ante los 100 millones de espectadores del 'show' de Indianápolis, ha puesto a sus fans en estado de máxima alerta ante el nuevo tour que iniciará el 29 de mayo en Tel Aviv y que llevará luego a otras 90 grandes ciudades.
Cuando más sumergida se hallaba la cantante de Michigan en sus nuevos proyectos, una llamada de la Policía de Los Ángeles la ha devuelto de golpe a una de las perores pesadillas de su vida. Robert Hoskins, el acosador que en la década de los noventa saltó en varias ocasiones la verja de su casa y la amenazó de muerte, se escapó del hospital mental en que estaba recluido. No hay rastro de él desde el pasado 3 de febrero.
Con 54 años y el perfil de una persona muy peligrosa, Hoskins había consumido diez años en la cárcel. Para complicar aún más las cosas, se trata del mismo hombre que amenazó con «cortarle el cuello» a la actriz Halle Berry, quien, alertada de su huida, acaba de pedir al juez que le permita trasladarse a vivir a Francia envuelta en un proceso por la custodia de su hija. Víctima de otros casos de acoso, Berry se había quejado repetidamente de que los circuitos organizados que muestran a los turistas las mansiones de los famosos en Hollywood no hacen otra cosa que incrementar la posibilidad de que se produzcan ataques.
Aunque el fuerte despliegue policial decretado por las autoridades de California no ha dado frutos, las pistas apuntan a que Hoskins habría tomado un autobús que lo llevó al área de Long Beach. «Es alguien con un comportamiento de psicótico profundo cuando no toma sus medicinas. Puede ser muy violento», declaró un portavoz de la Policía.
Su primer arresto por acoso y amenazas a Madonna tuvo lugar en 1995. En el juicio que se celebró al año siguiente la cantante declaró que vivía aterrorizada y que las pesadillas no la dejaban dormir después de que Hoskins lograra burlar en repetidas ocasiones la seguridad de su mansión. En uno de aquellos intentos, uno de los guardaespaldas le disparó sin causarle heridas.
Tras cumplir íntegramente su condena, el agresor volvió a ser arrestado en julio de 2011, aunque dado su evidente trastorno mental el juez optó por recluirle en un psiquiátrico.