La plantilla del Eibar realizará en la mañana de hoy su último entrenamiento de la semana antes de afrontar el choque de mañana, a partir de las 17.00 horas, en Arlonagusia, frente al Lemona. A priori, Mandiola espera contar con todos sus hombres, incluso con el renqueante Gabri, que el jueves sufrió las consecuencias de un pequeño esguince en el tobillo izquierdo. Mandiola espera contar con sus servicios, salvo Valín, lesionado, y Arruabarrena, sancionado, el técnico dispone de todos. «Estamos 17, por tanto iremos todos a Lemona», apuntaba ayer Mandiola. En esa lista estará el último fichaje del cuadro azulgrana, Angel Ortega, lateral izquierdo procedente del Villarreal B.
El modelo del juego que emplee el Eibar puede estar en función del estado del terreno de juego que, a priori, se presume que no presentará buenas condiciones, sino más bien, malas. A esto se úne la baja de Arruabarrena. Si Gabri está bien, el catalán se perfila en la alineación inicial. Y la maniobra de Mandiola puede ser contar con Mainz de delantero y Gabri por banda derecha. La posibilidad de que esté Abaroa en vez de Altuna de salida es otra de las variantes, dado que el lekeitiarra es un hombre que en un campo un tanto pesado puede desenvolverse mejor que el veterano goleador.
Mandiola advierte de lo complejo que supone jugar ante el Lemona, «realmente ellos no está bien por toda la situación que padecen, pero el partido cuenta con unos condicionantes. Ellos tienen a un entrenador que ha estado en el Eibar con una trayectoria importante y varios jugadores que han pasado por el Eibar, es decir, una motivación especial dentro de la mala situación económica que atraviesan; pienso que, de entrada, van a estar muy puestos. Todos han de estar puestos, pero, en este caso, lo van a estar, seguro. Evidentemente esto solo no basta para ganar, tendrán que hacer algo más. Ellos estarán al cien por cien, pero nosotros también tenemos que estarlo para contrarrestar esa fuerza».
El preparador armero preguntado si el hecho de no cobrar tiene que hacer mella al Lemona, contestaba que «pienso que el no cobrar tiene que afectarles en el día a día, no creo que en el tiempo de la competición estricta el hecho de cobrar o no pase factura, aunque entiendo que tal vez un poco puede pasarles factura. Es un equipo que su tendencia es de bajar, al menos por las informaciones que recibimos desde la distancia nos inducen a pensar en ello. Creo que tiene que ser difícil trabajar en esas condiciones».