Una de cada tres personas podría desarrollar cáncer. Las estadísticas sobre la incidencia de esta enfermedad van en aumento por diversos factores. Contribuir a un diagnóstico precoz y mejorar los tratamientos para reducir la mortalidad de los tumores serán dos de las metas de la investigación de Biodonostia, que presentó ayer oficialmente su nueva área de oncología, con la que intentarán «llenar un hueco en la investigación del cáncer», en palabras del director científico del instituto de investigador sanitario, Julio Arrizabalaga. Para Carlos Zulueta, director gerente del Hospital Universitario Donostia, este nuevo campo de trabajo supondrá «un hito» en los estudios oncológicos.
La unidad ayer presentada está dividida en tres grupos de investigación de diferentes tipos de cáncer: hematooncología, cáncer de mama y neurooncología. El encargado de coordinar las tres áreas es Charles H. Lawrie, investigador británico contratado por Ikerbasque y formado en la Universidad de Oxford. Además, el británico lidera el grupo de investigación de hematooncología. El de cáncer de mama lo dirige Isabel Álvarez, doctora adjunta del departamento de Oncología del Hospital Universitario Donostia, mientras que el área de neurooncología lo lidera Ander Matheu, licenciado en biología y química. Este último expuso el rumbo que va a tomar su grupo de investigación. La particularidad de este cáncer, explicó, reside en que la incidencia se da, sobre todo, en edades extremas, es decir, en niños y mayores.
Su investigación va a centrarse en el estudio de las células madre, que suelen resistir el tratamiento de la enfermedad. Además, la investigación del cáncer de cerebro va a tratar de averiguar qué alteraciones se dan durante el desarrollo de los tumores. Para ello, «queremos conocer cuáles son los marcadores de este tipo de cáncer que nos ayuden en el diagnóstico y conocer el progreso de la enfermedad. Podremos conocer las claves para su tratamiento», explicó Matheu. Estos conocimientos les ayudarán a desarrollar ensayos clínicos y estudiar los resultados para avanzar en su investigación.
El cáncer de mama ocupará también buena parte del trabajo de Biodonostia. Este tumor es el más frecuente en la población femenina y la principal causa de muerte en mujeres entre 45 y 55 años. Por eso, el grupo de investigación se centrará en el desarrollo de ensayos clínicos con los diferentes subtipos de cáncer de mama. En este sentido, un eje de la investigación «será averiguar más sobre el cáncer de mama que no se detecta en las mamografías y aparece años después», explicó la doctora Isabel Álvarez. El grupo contará con datos de pacientes del Hospital Donostia, lo que les permitirá avanzar en su investigación. El centro espera incrementar su plantilla en el futuro, y ayudar a que las cifras de cáncer cambien de tendencia y desciendan.
Un 3% más de casos
Lawrie recalcó durante su intervención que el objetivo del nuevo área de investigación es «trabajar en estrecha colaboración con el Hospital Universitario Donostia y centros privados como Onkologikoa». Destacó la posición estratégica del instituto: «Tenemos una ubicación única, cercana al mercado y a los pacientes».
El investigador expuso que el cáncer de sangre es «el quinto más común en la población y actualmente crece a un ritmo del 3% al año». En España la incidencia es de 11,4 casos por cada 100.000 habitantes y los últimos datos indican que 4.451 personas murieron en 2008 a causa este cáncer. En Gipuzkoa, el Hospital Universitario Donostia diagnosticó 435 nuevos casos, según los últimos datos de 2010. El trabajo en este tipo de cáncer tendrá tres objetivos: la identificación y desarrollo de los nuevos biomarcadores que indican la respuesta del paciente a los fármacos; entender el desarrollo de este cáncer para el conocimiento aplicado a la práctica clínica y desarrollar ensayos clínicos en pacientes.
El primero de los proyectos en los que trabaja este grupo se centra en desarrollar una técnica de diagnóstico de leucemias y linfomas, menos invasiva y cara que la biopsia a través de un test de sangre. Asimismo, quieren indagar en la mejora del tratamiento del cáncer de sangre más común, el linfoma, identificando qué gen resiste al medicamento.