Nos cuentan que los vascos somos solidarios con los que menos tienen. Las onegés y fundaciones en Euskadi aportan todos los años importantes cantidades ecónomicas, además de alimentos y otros productos a habitantes de países subdesarrollados. Hoy escribo sobre la aportación de una de estas fundaciones que aporta material deportivo a un territorio de la República Centroafricana.
Dentro de unos meses llegará a Bangassou un lote de balones, ropa deportiva y calzado para ser repartido entre los niños africanos de las aldeas de paja y barro de esa región. Una remesa que se hace un hueco en el container de ayuda en el que se incluye además material sanitario, de construcción, herramientas y medicinas.
Bangassou es un amplio territorio de la República Centroafricana, situado en el centro de esa África misteriosa, trágica y pobre, tan lejana y tan cercana. Una tierra de niños y niñas guapos, de ojos grandes y sonrisa esplendorosa, pero azotada por el SIDA, la malaria, la lepra y otras enfermedades inmundas. Una tierra que acoge, como puede, a familias de refugiados y desplazados, amenazadas por guerrilleros armados con kalashnikovs y ristras de balas. Allí hace falta protección y hacen falta cuidados, saneamiento, dispensarios médicos, talleres, escuelas, medicinas y alimentos.
Pero también necesitan distracción y diversión. El día, con una única y monótona comida a base de yuca, se hace largo; y jugar viene bien. Desde Gipuzkoa se les mandan balones para que jueguen, para que se diviertan, para que se evadan, para que se rían más. Con un balón de esos que nos sobran jugarán veinte o treinta niños y niñas; con muchos balones, bien repartidos, muchos más. Seguramente será éste el fútbol de mayor calidad humana que podamos conseguir. Gracias a los clubes de Gipuzkoa que nos ayudan. Gracias en nombre de esos niños y niñas.
La Fundación Bangassou cuyos delegados en Euskadi son Mikel Mendizábal y Lourdes Sarría quieren agradecer a los clubes y Federación Guipuzcoana de Fútbol toda su colaboración en la entrega de material deportivo para esta importante causa. Han participado en la colecta de material deportivo el personal de la Federación Guipuzcoana de Fútbol: Juan Luis Larrea, presidente; los vicepresidente Manolo Durán y Pedro Calparsoro, vicepresidentes; el secretario Patxi Gabilondo; Javier Vallejo, presidente del Comité de Entrenadores; Salva Zaldua, director de la Escuela de Entrenadores, e Iñaki Sena, seleccionador; Emilio Navas y Andoni Arregi, presidente y técnico del Comité de árbitros; Pablo Ibarreña y Jaione Esnaola, presidente y técnico de fútbol sala; Josean Aróstegi, Luis Sarría y Pilar de Orte, Nuria Seco, Jon Cid, Valentín de Miguel, Roberto Ulloa, trabajadores de la Federación.
De entre los representantes de los clubes que han colaborado destacamos, entre otros, a Joxe Yaben del Martutene; Xabin Olaizola y Josu Prieto del Zumaiako; Jesús Alzaga y Vito Calderón del Urki de Eibar; Javier Mariño del Mariño, y Javier Peral y Alonso Labrador del Touring de Errenteria.
Por parte de la Fundación Bangassou, sus miembros y colaboradores activos en Euskadi: Mikel Mendizábal yJuncal Ercilla, Juan y Javier Ercilla, Lourdes Sarria y Manu González Aramendi, María Jesús Balbás y Arantza Urreizti, María Jesús Tomás y Vicky Claramunt, Enrique Ercilla y Fernando Santos. El trabajo de todos ellos es digno de elogio.
Fundación Cristina Enea
El proyecto Ekolapiko, impulsado por Fundación Cristina Enea, el Ayuntamiento, Biolur-Gipuzkoa, Kutxa Ekogunea, Behemendi, ENEEK y Manttangorri, ha sido seleccionado por el Grupo de Buenas Prácticas del Comité Hábitat Español, para concurrir concurso internacional de Buenas Prácticas de Naciones Unidas. Este curso, con un importante tirón, tiene carácter bianual, y pretende ayudar a fortalecer la conciencia de la sociedad y las políticas dirigidas a la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos, desde la perspectiva del desarrollo sostenible, y este año cumplirá su novena edición desde 1996.