46.225 artículos (entre libros, revistas y DVD), 29.522 préstamos y 6.935 socios de los que más de 4.000 hacen un uso habitual del servicio. Estos son los números con los que la biblioteca cerró 2011 en un año en el que, como indica su director Kote Gebara, «la gente se ha acercado más debido a la crisis». Además de la sala de conferencias y el área para exposiciones de la planta baja, las instalaciones de Zuloaga Etxea cuentan con un aula para adultos, otra para niños y jóvenes en la que se incorpora el servicio de préstamo así como las oficinas y el archivo que se sitúan en las plantas superiores.
El concejal de cultura, Txomin Sagarzazu, indica que «la biblioteca está funcionando tan bien que se nos está quedando pequeña y como también queremos impulsar las nuevas tecnologías, estamos barajando diferentes propuestas». Gebara, responsable del uso diario del servicio, da fe de esta situación: «Por falta de espacio tenemos los libros divididos entre Zuloaga Etxea y un almacén situado en el euskaltegi y el archivo lo tenemos en tres partes contando la biblioteca, el ayuntamiento y las oficinas municipales de Panpinot kalea».
Compra del edificio contiguo
Pensando en la ampliación, el Ayuntamiento el edificio contiguo a Zuloaga Etxea, situado en Kale Nagusia número 10, y que ha venido alojando el juzgado de paz y algunas de las clases de Musika Eskola. En base a esto se ha diseñado un proyecto que se encuentra bastante adelantado y para el que solo haría falta financiación. Las obras durarían entre dieciocho meses y dos años y supondrían la transformación total de las instalaciones.
El presupuesto de cultura para 2012 prevé esta inversión, pero no se concretará hasta la modificación de créditos que se suele realizar en abril o mayo: «al elaborar los presupuestos hacemos una estimación económica y no es hasta primavera cuando conocemos el saldo real de las cuentas al cierre del ejercicio de 2011», detalla Sagarzazu.
Habrá que esperar todavía para conocer plazos y detalles de una obra que supondría un reto para los responsables municipales que buscan mantener el servicio en otro lugar mientras duren las obras. La actuación vendría acompañada de la reordenación cultural que se espera con la apertura de Musika Eskola, prevista para los próximos meses, un equipamiento que cuenta con una sala de exposiciones y una pequeña sala para conciertos.
Además de las salas y el servicio de préstamo, la biblioteca organiza el taller de literatura y cuenta-cuentos y recientemente ha adquirido cuatro libros electrónicos que se ceden gratuitamente. Tampoco hay que olvidar el riquísimo archivo histórico que, con obras catalogadas a partir del siglo XV, atrae cada año a numerosos investigadores.