Las cámaras de comercio de Euskadi y Aquitania cierran filas entorno a la nueva línea de alta velocidad que conectará los dos territorios y a estos con Europa. Representantes de ayuntamientos, gobiernos vasco y aquitano, cámaras de comercio y actores económicos de ambos lados de la frontera protagonizaron ayer un acto simbólico en Bayona para respaldar la construcción de la nueva línea de alta velocidad entre Burdeos y la frontera e impulsar el desarrollo de la 'Y' vasca, ya en obras. «Es la solución más ecológica posible a la realidad inevitable del incremento del tráfico por carretera en este rincón de Europa», aseguró Guillermo Echenique, secretario general de Acción Exterior del Gobierno Vasco.
El acto, organizado por las cámaras de comercio, finalizó con una simbólica firma de tres camisetas de rugby con lemas a favor del TAV por parte de todas las autoridades presentes. Las tres serán enviadas al presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, al primer ministro, François Fillon; y a la ministra de Ecología y transportes, Nathalie Kosciusko-Morizet.
Precisamente, unas palabras de la titular de Transportes pronunciadas a finales de 2011, en las que reclamó un nuevo estudio para evaluar la «pertinencia económica» del proyecto del TAV Burdeos-Hendaya, sembraron la duda sobre los planes del Estado galo en este asunto y provocaron que los actores económicos de Aquitania se movilizasen.
En el encuentro de ayer, muchos de los intervinientes hicieron referencia a las palabras de la ministra de Transportes pero, sin lugar a dudas, el discurso del alcalde de Bayona, Jean Grenet, se llevó la palma. El primer edil bayonés leyó un mensaje del primer ministro francés, François Fillon, en el que muestra el «compromiso del Estado con la realización integral del proyecto» del TAV hasta la frontera.
Por parte de la delegación de Euskadi, en la cita en la sede de la cámara de Bayona también tomó la palabra Gregorio Rojo, presidente de Eusko Ganberak y de la cámara de Vitoria. Rojo aseguró que es «imprescindible que tanto Euskadi como Aquitania cuenten con esta infraestructura. Estoy convencido de que el TAV es la infraestructura sobre la que pivotará la economía y el crecimiento en nuestro futuro más cercano».
Por este motivo, reclamó a los gobiernos español y vasco que, pese al «momento económico difícil, ratifiquen la prioridad de las obras que se están ejecutando y éstas puedan contar con el presupuesto necesario para evitar demoras».
Por su parte, Pedro Esnaola, presidente de la Cámara de Comercio de Gipuzkoa, destacó que se trata de un proyecto de «carácter europeo» ya que la «'Y' vasca sin el TAV en Francia sería un proyecto cojo». Asimismo, Esnaola explicó que el «gran mercado de Gipuzkoa sigue siendo Europa» por lo que el desarrollo del TAV ofrecería «mayor competitividad en el transporte y para nuestras empresas».
Protestas en el exterior
Mientras el acto se desarrollaba en el interior de la Cámara de Comercio de Bayona, en el exterior tuvo lugar una movilización contra el TAV con tractores y vacas. No en vano, a ambos lados de la frontera existe una parte de la ciudadanía que no es partidaria del proyecto. A ellos se dirigió Alain Rousset, presidente del Consejo Regional de Aquitania, para recordarles que «no es cierto que el País Vasco francés esté en contra del TAV. En las últimas elecciones ganaron mayoritariamente las listas que apoyan el proyecto», aseguró.
Asimismo, Rousset destacó que la nueva línea Burdeos-frontera y Burdeos-Toulouse es un «proyecto apasionante» que se «convertirá en el modo de transporte del siglo XXI». Según dijo, «no se trata de una infraestructura para diez años, sino para un siglo».
El trazado definitivo del TAV entre Burdeos y la frontera fue aprobado a comienzos de enero por el comité que lo impulsa en la región y enviado al Ministerio de Transportes, que deberá aprobarlo o rechazarlo en los próximos meses para comenzar su trámite.