El PNV de Gipuzkoa comienza hoy la renovación de su ejecutiva con la certeza de que Joseba Egibar aspirará de nuevo a liderar el partido en un territorio con mayoría afín, pero con la duda de si, además del tradicional sector crítico que le plantará cara mediante una candidatura alternativa, la nueva corriente encabezada por varios exalcaldes como Jon Redondo, Asier Aranbarri o Lourdes Idoiaga o exconsejeros como Mari Carmen Garmendia avivará el debate entre la militancia sobre la estrategia política más adecuada para recobrar peso institucional.
Un par de asambleas locales iniciarán esta tarde -la mayoría se celebrarán la próxima semana- el debate sobre quiénes deben liderar durante los próximos cuatro años la política territorial jeltzale y qué delegados enviarán a la asamblea regional que el próximo 24 de marzo designará a los 15 miembros del GBB incluido su presidente, a los tres representantes en el Tribunal Regional de Justicia y a los 21 para la Asamblea Nacional. La plancha que lidere el actual presidente territorial cuenta a priori con suficientes apoyos como para resultar vencedora, aunque habrá que comprobar hasta qué punto los sectores críticos logran impulsar el debate interno y movilizar a una militancia que cada vez acude menos a los batzokis.
Ese factor, el de la participación, sería esencial -consideran algunas fuentes consultadas- para que se produjera ese análisis «de ideas» que las corrientes críticas reclaman y para aupar una dirección alternativa a la de los últimos años. Pero estos sectores, que entre ellos tampoco congenian, son conscientes de que no contarían con suficiente respaldo para plantar cara en solitario a Egibar. En el caso de Gonzalez de Txabarri, Juaristi y Adolfo Morais -su candidato-, se calcula que cuentan con entre un 15 y 20% de apoyos. Y el otro grupo no se ha cuantificado, pese al centenar de apoyos con que en principio se presentó. Este sector se reunió ayer por la tarde para decidir su estrategia ante un proceso de renovación en el que, según la carta que remitieron a Egibar hace unas semanas, abogaban por «más centralidad» y configurar una dirección de consenso que diera un giro a la actual.
Las negociaciones con la dirección para que dicho acuerdo fructificara, al parecer, no se han producido, por lo que a priori es previsible que el PNV en este territorio mantenga una línea de carácter continuista.