La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, en inglés) ordenó ayer que se revisen todos los superjumbos Airbus A380, el avión de pasajeros más grande del mundo, por defectos en las alas. El organismo comunitario extendió las inspecciones a las 68 aeronaves actualmente en servicio después de que se detectaran unas pequeñas grietas en una investigación preliminar. Airbus anunció que ya trabaja con las compañías para solucionar el problema, aunque insistió en que «no afecta en absoluto» a la seguridad de los aparatos.
Los defectos en las alas -ninguna de las empresas españolas vinculadas en el proyecto fabrica componentes para ellas- se detectaron por primera vez en 2010. Los ingenieros localizaron las fisuras durante la meticulosa reparación de un A380 de la compañía australiana Qantas al que se le incendió un motor en vuelo. Meses después, volvieron a descubrirse hendiduras similares en otras aeronaves y EASA ordenó una primera inspección de 20 aparatos. Ayer, aseguró que casi todas las aeronaves presentaban el problema. Ante esta situación, se decidió ampliar las comprobaciones a toda la flota, compuesta por 68 aviones de siete compañías.
Las pequeñas grietas afectan a los 4.000 corchetes que se instalan en cada avión para unir el fuselaje de las alas a su esqueleto interno. Airbus, que ha achacado el problema a errores de diseño y fabricación, aseguró que ha enviado un kit de reparación a las compañías. En total se necesitarían apenas cinco días para solventar un defecto que según el gigante europeo no afecta «en absoluto» a la seguridad. La orden de EASA coincidió ayer con la decisión de Qantas de dejar en tierra durante una semana uno de sus doce A380, tras haberse encontrado una grieta de 2 centímetros.
Retraso en Boeing
Al igual que Qantas, algunas de las principales compañías del mundo tienen en sus flotas estos colosos de dos pisos con capacidad para 525 pasajeros. Entre ellas, se encuentran Air France, Lufthansa o Singapore Airlines. Además, Airbus, un consorcio en el que participan Alemania, Francia y España, cuenta con 253 pedidos. Considerado el mayor proyecto industrial europeo, el A380 empezó sus operaciones comerciales en 2007. Cada superjumbo tiene un precio de catálogo superior a los 290 millones de euros. Concebidos para resistir situaciones extremas, estos modelos se pusieron en marcha para afrontar el gran aumento de usuarios en las rutas de largo recorrido.
Boeing, el segundo fabricante mundial por detrás de Airbus, ha optado en los últimos años por una estrategia más centrada en construir aviones ligeros con menor consumo. Su gran apuesta es el 787 Dreamliner, una aeronave para 300 pasajeros que empezará las operaciones comerciales en menos de tres mese, aunque esta semana se ha sabido que podrían registrarse nuevos retrasos. Al parecer, han aparecido pequeños defectos en la parte trasera del fuselaje. Estas anomalías están relacionadas con los materiales empleados ya que se trata del primer avión construido con una estructura sintética, lo que le permite ahorrar hasta un 20% de combustible.