El fracaso de la negociación de Confebask, CC OO, LAB y UGT sobre la estructura de la negociación colectiva en Euskadi deja en total incertidumbre el futuro de los convenios sectoriales provinciales en la comunidad autónoma, que rigen las condiciones laborales de 350.000 trabajadores. En la reunión mantenida ayer por la mañana en el Consejo de Relaciones Laborales (CRL) -la central mayoritaria, ELA, que en los últimos años ha mantenido la unidad con LAB, no ha querido participar-, no fueron capaces de resolver las discrepancias sobre la creación de un sistema de arbitraje obligatorio para solventar conflictos en torno a los descuelgues salariales y la implantación de medidas de flexibilidad en la empresa. Se trataba de una exigencia de la patronal que LAB no aceptó.
Pese al fracaso, las partes implicadas en las conversaciones hicieron una valoración positiva del proceso de diálogo y expresaron públicamente su deseo de mantener la puerta abierta a retomar las conversaciones en las próximas semanas. Para entonces ya se conocerá el alcance de la reforma laboral que mañana aprueba el Gobierno de Rajoy, y que ha planeado sobre el proceso negociador, aunque sin condicionarlo, según los participantes.
En los encuentros de los dos últimos meses, se lograron avances muy importantes en varias materias, que recuperaban la prioridad de los convenios provinciales en cuestiones como el salario y la flexibilidad. Así, existía ya un principio de acuerdo para dar prevalencia a los convenios sectoriales provinciales sobre los estatales; para que los salarios de las empresas no puedan estar por debajo de los del pacto provincial -salvo descuelgues-, y para la supresión de las 'comisiones ad hoc', que facultan a las compañías a negociar con una representación de los trabajadores elegida al efecto descuelgues en el salario cuando no haya presencia sindical en las firmas.
Además de resolver estos problemas, los participantes en el proceso esperaban que sirviera como revulsivo para recuperar la negociación sectorial, que tiene pendientes de cerrar 93 convenios de los 123 existentes, algunos desde hace varios años, lo que cada vez implica más una congelación salarial para los trabajadores afectados.
A falta de conocer la reforma de mañana, las relaciones laborales en la comunidad autónoma, las de mejor contenido de toda España, deberán reconstruirse sobre nuevas bases, salvo que en las próximas semanas los agentes sociales sean capaces de tener éxito donde ayer fracasaron. El lugar elegido para futuros encuentros es la comisión paritaria del Preco, con presencia de las cuatro organizaciones.
Confebask
Flexibilidad interna
La patronal Confebask hizo una lectura totalmente positiva del proceso, pese al fracaso, «por la voluntad y el esfuerzo constructivo que han demostrado todas las partes implicadas». Expresó su respaldo a los convenios provinciales, cercanos a la empresa, pero a la vez defendió que un acuerdo en esa dirección debería «propiciar la flexibilidad interna». El secretario general de Cebek, la organización vizcaína, Francisco Javier Azpiazu, confirmó que el desacuerdo estuvo en la petición de un arbitraje sobre descuelgues salariales y medidas de flexibilidad «que evite el actual derecho de veto que tienen los sindicatos» en esas materias.
CC OO Euskadi
"Desenmascarar a ELA"
El secretario general de CC OO de Euskadi, Unai Sordo, atribuyó el fracaso a todas las partes, pero no en la misma proporción, y recordó que fue su central quien promovió esta negociación el verano pasado. En su opinión, el acuerdo era posible y «sindicalmente impecable», al aceptar una «fórmula ágil» para superar los bloqueos en los asuntos mencionados, frente a la opción de recurrir a los tribunales. El planteamiento de Confebask, dijo, «era razonable».
El sindicalista criticó con dureza la ausencia e ELA de la negociación, y apostó por «desenmascarar» a quien «no tiene interés en salvaguardar la negociación sectorial».
LAB
«Avaricia» de la patronal
Para LAB, fue la «avaricia» de Confebask la que impidió el pacto. Defendió su negativa al arbitraje con el argumento de que con ese instrumento pretendía «neutralizar el sindicalismo», al «no existir el deber de llegar a acuerdos». Sería darles capacidad unilateral a los empresarios en las dos materias en cuestión, señaló Garbiñe Aranburu, responsable de acción sindical de la central abertzale. Ante la «desregulación» que supone el nuevo modelo laboral, advirtió de que la conflictividad se incrementará en el futuro. También hizo un llamamiento a ELA para que «se siente a hablar del marco propio de negociación colectiva».
UGT-Euskadi
Más conflictividad
UGT-Euskadi lamentó la falta de acuerdo en un proyecto en el que había depositado esperanzas de desbloquear la negociación de los convenios en el País Vasco. Maribel Ballesteros, responsable de acción sindical, alertó de que es «casi seguro» que aumentará la conflictividad ante el escenario abierto por la última reforma laboral, los cambios en la negociación colectiva y los que puede aprobar mañana el Gobierno del Partido Popular. Otro motivo de desacuerdo, desveló, fue la negativa de los sindicatos a renunciar a la conflictividad cuando presionen para la apertura de nuevos ámbitos de convenios.