«Sabemos que la crisis está ahí. Pero estamos obligados a hacer como si no existiera. Somos y debemos ser optimistas». Así razona Luis Eduardo Cortés, presidente de Ifema, la institución Ferial de Madrid que desde hacer más de tres décadas organiza Arco, la feria internacional de arte contemporáneo. Un certamen «con buena salud» que se autoimpone el optimismo y cuyos responsables se amparan en que, en tiempos de vacas flacas, la compra de arte se resiente menos que otros sectores y «resiste mejor». Carlos Urroz dirige Arco desde hace dos años. Cree Urroz que esta edición «irá bien». Eso sí, a una semana de la inauguración del la 31 edición de Arco, -se abre el próximo miércoles-, entiende que sería catastrófico que se plantee organizar una segunda feria de arte contemporáneo en España. Se pronunciaba así Urroz ante la posibilidad de que Barcelona acoja otra feria de la mano de Vicente Todolí, exdirector de la Tate Modern de Londres y probable director del proyecto catalán.
Los príncipes de Asturias inaugurarán oficialmente la trigésima primera edición de Arco, que ocupará los pabellones 8 y 10 de IFEMA entre el 15 y el 19 de febrero. Habrá 215 galerías de 29 países, con obras de casi tres millares de creadores. Con Holanda como invitado, habrá una selección de 14 galerías para mostrar el panorama del arte contemporáneo neerlandés en la sección 'Focus Países Bajos'.
En el programa general hay 119 galerías extranjeras. Entre ellas algunas de las grandes firmas del sector en Europa que habían dado la espalda a Arco en los últimos años y que ahora están de regreso, denotando la «buena salud» de la feria según su director. Entre ellas la alemana Carlier i Gebauer, la belga Micheline Szwajcer o la francesa Chantal Crousel. «Traemos mucha gente de fuera para compensar las posibles carencias del mercado interior», apunta Urroz. Insiste en que «Arco es una cita internacional» y apuesta por su éxito en base al nivel de los participantes, la mayor ocupación y el creciente número de coleccionistas «lo que nos permite prever resultados satisfactorios».
Homenaje a Tàpies
La feria, que abrirá sus puertas apenas una semana después de la muerte de Antoni Tàpies, rendirá homenaje al gran maestro del informalismo fallecido el lunes, sin duda el artista español más relevante e internacional de la segunda mitad del siglo XX y cuya obra ha sido, es y será un valor seguro en Arco. «El mejor homenaje que se le puede hacer es que su obra esté en la feria como siempre y que se venda como nunca» aseguraba Urroz.
Arco mantiene este año la iniciativa 'first collector' para prestar asesoría a compradores neófitos e inseguros que quieren iniciarse en el coleccionismo.