La cifra creciente de desahucios y el drama que esconde cada uno de ellos podría tener freno muy pronto. Las administraciones públicas trabajan en encontrar fórmulas para aliviar su efecto, que deja a familias sin un techo y obligadas además a seguir pagando la hipoteca. También comienza a haber tímidos movimientos en las entidades financieras. Al menos, en Kutxabank. El ente surgido de la fusión de las cajas vascas admite que el problema de los desahucios es «una necesidad social real atendible» que hay que solucionar. A tal fin, propone que la Administración establezca «un fondo para ayudar» a los afectados por la amenaza de los desahucios, en el que «deberían colaborar las cajas» a través de la «obra social».
La idea partió ayer de boca del propio presidente de Kutxabank, Mario Fernández. Y su anuncio no surge en una semana cualquiera. No en vano llega a las puertas de la reunión que el Gobierno Vasco mantendrá mañana con 21 entidades financieras con presencia en Euskadi, en la que abordarán un plan que impulsa el Ejecutivo vasco para evitar los desahucios. La iniciativa, que cuenta con el beneplácito de la cúpula judicial y de plataformas ciudadanas, incluye un programa de mediación entre las familias afectadas y los bancos.
Las palabras de Fernández llegan un día después de que el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, se comprometiera a abordar con la banca formas para «minimizar» el coste social de los desahucios.
En una entrevista en la Cadena Ser, el presidente de Kutxabank admitió que existe «desgraciadamente un número creciente de personas en una situación social en la que, a pesar de su voluntad de poder atender los compromisos contraídos con las entidades financieras, normalmente la típica hipoteca para adquirir una vivienda, no están en condiciones de atenderla».
Problema de otros
Según Fernández, se trata de una «necesidad social atendible» pero «primero por la Administración pública». De hecho, asegura que este problema «no lo han generado las entidades de crédito», a pesar de que las plataformas de afectados ponen en el centro de sus críticas a bancos y cajas. Por ello, no entiende «por qué lo tienen que solucionar, al parecer, en exclusiva» los propios bancos.
A renglón seguido, el presidente de Kutxabank lanzó una propuesta a la Administración pública para que, «en lugar de gastarse dinero en otras cosas», establezca «un fondo para atender a estas personas» afectadas por la amenaza del desahucio.
En ese fondo, según Fernández, «deberían colaborar las cajas dentro de la rúbrica de obra social, pero no como su actividad principal crediticia».
El presidente de Kutxabank reiteró que dar una respuesta al problema de los desahucios «es una necesidad social que hay que ser absolutamente ciego para no detectarla». Eso sí, no todos los afectados tienen la misma consideración en opinión del máximo responsable del ente surgido de la fusión de las cajas vascas. «Aquí hay personas en situación de necesidad pero también en este tipo de casos hay personas que abusan del entorno y que no tienen la legitimación parecida al pobre señor que está en paro o a una situación en la que ha habido una separación», aseguró Fernández.
Seis desahucios al día
Sea como fuere, lo cierto es que cada día que pasa seis familias pierden su casa en Euskadi por no poder hacer frente al pago de una hipoteca. Y lo que es peor: en muchos casos se quedan en la calle y tienen que seguir abonando las cuotas del préstamo.
Según datos del Consejo General del Poder Judicial, en los nueve primeros meses del año pasado se contabilizaron 1.591 desahucios en Euskadi, por lo que todo hace indicar que se superarán los 1.963 desahucios de todo 2010, que fue un año récord.
Por territorios, en los nueve primeros meses de 2011 se contabilizaron 292 desahucios en Gipuzkoa (381 en 2010), 939 en Bizkaia (1.161 en 2010) y 360 en Araba (421 en 2010).
En el conjunto del Estado, en los nueve primeros meses de 2011 se llevaron a cabo en España 42.894 desahucios, por lo que todo hace prever que el año pasado se llegará a un nuevo récord y que se doblará la cifra de 2008. No en vano, en 2010 se realizaron 47.809 desahucios, en 2009 un total de 33.918 y en 2008 se llegó a los 26.748, según los datos del Consejo General del Poder Judicial.