Bide Bide Ibiza-Zarautz. Palabras mayores. Derbi de altura en Usabal pese al temporal de nieve que azotaba a la comarca. Los dos equipos rivalizan por una de las plazas que otorgan el derecho a pelear por el ascenso de categoría y mantener la categoría. Al equipo dirigido por Yon González a priori sólo le hacía falta una victoria para llegar a las 11, que en teoría deberían ser suficientes. Zarautz, más necesitado que el Bide Bide, era sabedor de que una derrota en Tolosa lastraría muchísimo sus aspiraciones.
El partido comenzaría trabado por parte de los dos conjuntos. Se enfrentaban dos de las mejores defensas de la liga y era muy difícil encontrar el camino a la canasta contraria. En el primer cuarto el camino más fácil de anotar fue más allá de 6,25, donde los cañoneros de ambos equipos empezaron muy entonados para dejar el luminoso en un empate a 17 tras la disputa de los primeros diez minutos.
Un comienzo igualado dio paso a un apagón de juego por parte de los locales, que acusaron las bajas de Jon Azaldegi y Ion Izagirre. Faltos de rotación y poco favorecidos en rechaces o balones divididos asistían a un clinic de tiro del zarauztarra Agirre, que anotaría seis triples durante el partido.
En el descanso, el público incondicional que abarrota Usabal partido a partido, quiso levantar el ánimo de su equipo. Pero esta vez los jugadores y cuerpo técnico no estuvieron a la altura de la afición.
El tercer cuarto comenzó por el mismo camino que los anteriores diez minutos. Un equipo desconocido en cuanto a agresividad veía cómo un ciclón de juego llamado Leihoak Zarautz conseguía ventajas superiores a los 20 puntos. Ráfagas de genialidad y agresividad daban pequeñas muestras de vida, con pequeños parciales favorables de seis u ocho puntos.
El esfuerzo finalmente no se vio recompensado con un mejor resultado pese a que los chavales se dejaron la piel corriendo detrás de cada balón. Ya no quedaba tiempo y el marcador reflejaba un doloroso 65-80. Una derrota que llega en mal momento. Un difícil calendario espera al Bide Bide ahora. La semana que viene el rival será el todopoderoso Santurtzi, equipo construido a base de talonario, cancha donde los tolosarras demostrarán el equipo aguerrido y agresivo que han sido hasta ahora.