La oposición está a no pasarle una al gobierno municipal. El delegado de Hacienda tuvo que escuchar ayer de todo en la Comisión de Hacienda del Ayuntamiento por haber dicho amén a la decisión de la Diputación de devolver este año todo el exceso de aportación foral de 2011, 14,2 millones de euros que van a dejar muy poco margen para inversiones en el año en curso. El responsable económico municipal, Jabier Vitoria, explicó que la ley está de la mano de la Diputación para exigir la devolución en el presente ejercicio.
La de ayer fue una comisión de Hacienda extraordinaria para que el gobierno explicase por qué finalmente no aprobó el proyecto de Presupuestos 2012 en el mes de enero. El delegado de Hacienda explicó que la necesidad de ajustar los ingresos forales (5,8 millones menos) llevó al gobierno municipal a aplazar la aprobación de los Presupuestos en Junta de Gobierno.
Pero el grueso de la discusión se centró en otro debate. El Ayuntamiento tiene que devolver a la Diputación 14,2 millones de euros de los 108,8 millones presupuestados en 2011 como ingreso del Fondo Foral de Financiación Municipal (FFFM). ¿Por qué? Porque la Diputación recaudó menos de lo previsto y ahora exige a los ayuntamientos que le retornen el exceso de lo que les dio. En 2009 sucedió lo mismo y se pactó un año de carencia y tres años de plazo para devolver esta cantidad. El Pleno del Ayuntamiento aprobó en octubre una moción para que el Ayuntamiento negociase un acuerdo similar con la Diputación para devolver el exceso de FFFM de 2011. Sin embargo la Diputación ha decidido obtener este año todo el dinero. Los representantes del PSE, PP y PNV acusaron ayer al alcalde y al delegado de Hacienda de «no haber defendido los intereses de San Sebastián» ante la Diputación. El portavoz del PNV, Eneko Goia, calificó de «esperpento» la reunión en la que el diputado general comunicó a los 88 alcaldes de Gipuzkoa la decisión. «La posición del gobierno municipal fue de absoluto silencio y de absoluto acatamiento ante la Diputación foral. Allí fue, le dieron las instrucciones de lo que tiene que hacer y el gobierno municipal no dijo ni esta boca es mía. El alcalde abandonó la reunión incluso antes de que terminase. La defensa de los intereses de esta ciudad fue nula. A Izagirre le importa más lo que dice Garitano que lo que aprueban los 27 concejales del Pleno de San Sebastián».
El concejal del PP José Luis Arrúe criticó que el alcalde no dé la cara ni en el Pleno ni en ningún órgano para explicar «cómo se está plegando» a la Diputación. «Luego se vanaglorian de que el Ayuntamiento no se va a endeudar. Lo que no quieren es que se endeude la Diputación. Es decepcionante, lo único que nos dice es que va a cumplir con los requerimientos de Diputación, independientemente de lo que diga este Pleno». El portavoz popular concluyó que «nos vamos (de la comisión) con la impresión de que la Diputación está encantada con nosotros y que nosotros no vamos tener ningún dinero para invertir en 2012».
«Rebelarse en la intimidad»
La concejala socialista Susana García Chueca se mofó de que el alcalde dijera antes de la decisión foral «que se rebelaría» contra la no flexibilización del pago de la deuda. «Pues ha debido de pelear en la intimidad con Garitano porque desde luego en público, a parte de largarse a la media hora de iniciarse la reunión, no hemos visto nada. Habrá que seguir reduciendo inversiones para devolver todo lo que nos diga 'papá' diputado general». El portavoz del PSE, Ernesto Gasco, señaló que Bildu está siendo «más ortodoxo en la austeridad que Merkel. No creen en la necesidad de hacer inversiones para salir de la crisis. Y desde luego prefieren ceder ante Garitano que defender los intereses de esta ciudad».