Kutxabank vuelve a hacer alarde de músculo financiero. El banco de las cajas vascas anunció ayer que las provisiones realizadas para cubrir el posible riesgo de sus activos inmobiliarios excede los nuevos requirimientos exigidos por el Gobierno.
La entidad que surgió el 1 de enero fruto de la integración de Kutxa, BBK y Caja Vital aseguró en una nota remitida a la CNMV que «de acuerdo a los cálculos preliminares realizados, el banco ha dado comienzo a sus actividades el día 1 de enero de este año con provisiones específicas que exceden los requerimientos establecidos por la nueva normativa».
Además, apunta que dichos requerimientos son más exigentes para el Grupo Kutxabank que para la media del sistema financiera debido al «ejercicio de transparencia» realizado por la entidad, que ha llevado a clasificar como problemáticos el 70% de los riesgos relacionados con el sector promotor, frente a una media del sector del 54% a junio de 2011.
Así, señala que tras aplicar criterios de dotación muy severos el Grupo cuenta con aproximadamente 3.100 millones de euros de provisiones, que suponen un porcentaje de cobertura de sus activos problemáticos del 52%, y con provisiones genéricas por un 11% adicional, lo que sitúa la cobertura total en el 63%. Por lo tanto, la entidad señala que no se prevén necesidades adicionales de provisiones, ni impacto significativos en los resultados del ejercicio 2012.
Adicionalmente, señala que los mayores requerimientos de capital principal, estimados en 650 millones, son, asimismo, cubiertos holgadamente por el excedente de recursos propios del Grupo.
El hecho de que el banco no tenga que realizar este año mayores provisiones por las nuevas exigencias le permite encarar un ejercicio complicado con mayor holgura. Todo apunta a que la entidad ha hecho un mayor esfuerzo de provisiones con cargo a la cuenta de resultados de 2011 para poner así el contador a cero este año. El banco dará a conocer el cierre del ejercicio pasado dentro de unas semanas. Entonces se sabrá las dotaciones realizadas, aunque su presidente, Mario Fernández, ya avanzó en un encuentro con los medios que contemplaban adelantar el impacto de los nuevos requerimientos a cuenta de los resultados del ejercicio pasado para minimizarlos este año.
Ventaja competitiva
Con todo, Kutxabank disponía de dos años para realizar las provisiones, ya que la nueva normativa da este plazo a las entidades fusionadas desde septiembre de 2011.
El banco parte así con ventaja respecto a muchos de sus competidores, que tendrán que realizar este año fuertes dotaciones. De hecho, los tres grandes bancos -Santander, BVA y Caixabank- concentran casi un tercio del saneamiento por el ladrillo. Entre provisiones y capital adicional suman 14.571 millones del total de 50.000 que contempla el decreto ley de reforma financiera.
El grupo Santander deberá cubrir 6.100 millones de euros. Recordó que ya ha cargado 1.800 millones contra los resultados del cuarto trimestre del pasado ejercicio. De los 4.300 millones restantes, 2.300 corresponden a nuevas provisiones.
BBVA fue la entidad que expuso con más detalle los requerimientos. Sus necesidades ascienden, en términos brutos, a 4.000 millones de euros, de los que 1.200 millones corresponden al colchón de capital.
CaixaBank anticipó que las nuevas provisiones a constituir por saneamientos inmobiliarios se elevan a 2.436 millones de euros, mientras los requerimientos de capital ascienden a 745 millones. Bankinter estima los requerimientos de saneamiento en 146 millones de euros y añadió que para cubrirlos dispone, entre otras vías de provisiones genéricas por 115 millones que pueden aplicarse parcialmente.
El grupo Sabadell comunicó que tiene que hacer frente a provisiones y dotaciones de capital por un total de 2.396 millones de euros. Los requerimientos de capital adicionales son de 789 millones de euros, mientras los 1.607 millones restantes corresponden a la exigencia de saneamientos por el crédito inmobiliario. Unicaja explicó, por su parte, que las provisiones necesarias ascienden a 691 millones y Banco Popular estima que las nuevas exigencias le requerirán 2.600 millones.