Falta aún una semana para que se conozca el dato oficial del PIB, pero las cifras no dejan de confirmar que Gipuzkoa cerró 2011 estancada. La Hacienda foral así lo deja entrever en su informe de diciembre de situación de las empresas en el que constata el desplome que registró el territorio en el último trimestre del año en todas las áreas más sensibles: demanda interna, exportaciones, importaciones y empleo. El dato más ilustrativo lo aportan las ventas totales de las empresas del territorio, que entre octubre y diciembre cayeron un 4,4%, lo que deja el balance del año en un agónico crecimiento del 0,4% sustentado en las 'rentas' que aún le dejan el esperanzador comienzo de 2011. Dicho en otras palabras: una vez más, un fiel reflejo de que el año de la recuperación se convirtió en el prólogo de la nueva recesión.
«En la segunda mitad de 2011 se dio un parón considerable», admite la Hacienda foral en su tradicional informe mensual donde analiza la situación de las empresas no financieras con sede social en Gipuzkoa. Lejos de quedarse en una mera correlación de cifras y números, el fisco admite que en «el camino de superar la crisis, las políticas de austeridad económica que se están implantando en la Unión Europea no son señales positivas para el futuro. En los próximos meses el contexto será difícil para las empresas de Gipuzkoa», reconoce, sumándose así al mensaje que trasladan los propios empresarios del territorio.
Lo cierto es que, en su informe de diciembre, el fisco responsabiliza a la industria de haber logrado que las ventas de las empresas acaben cerrando 2011 con un aumento del 0,4% pese al catastrófico cierre de ejercicio. Su arranque con un crecimiento del 12,5% hasta abril dio paso, sin embargo, a «una tendencia negativa, casi todos los meses y en todos los sectores».
Finalmente, la industria, el motor de la economía guipuzcoana, acabó el año con un crecimiento de sus ventas del 2,9%, que, en cambio, en la recta final del año no pasaba del 0,9%.
El ajuste de la construcción
Las ventas en los servicios, por su parte, no tuvieron tanta suerte, con una recta final de año para olvidar (-7,2%). La construcción sigue siendo caso aparte. El desplome del final de año llegó al 33,5%, dejando el balance del año en un -19%. Según el fisco, «estos datos sugieren que el proceso de ajuste del sector de la construcción todavía no ha terminado en Gipuzkoa. Debido a la vivienda y a la obra civil, el sector de la construcción se ha inflado en los últimos años, y ahora debe ajustarse al tamaño de la economía de Gipuzkoa. Ese proceso ha impedido el desarrollo positivo de los otros sectores», apunta.
La verdad es que si hay algo que produce inquietud en el informe es el debilitamiento de las exportaciones, el balón de oxígeno de la economía del territorio, fruto del estancamiento europeo. De crecer el primer trimestre de 2011 un 23,8%, las ventas en el exterior cerraron el año con apenas un auge del 4,6%, lo que deja el conjunto del año en un 12,3%. Las importaciones, que apuntan el nivel de aprovisionamiento de material que necesitan nuestras empresas para producir, caen un 6,1% entre octubre y diciembre. ¿Conclusión? La demanda de las empresas sigue cayendo.