El Ayuntamiento de Hondarribia cuenta con un presupuesto de 5,5 millones para el departamento de Urbanismo, de los cuáles 4,2 corresponden al capítulo de inversiones. Dentro del análisis del presupuesto municipal de 2012, ayer le tocó el turno a Urbanismo y el alcalde Aitor Kerejeta señaló que «en esta época de crisis, cuando muchos Ayuntamientos están viviendo una situación muy dura, podemos decir con satisfacción que el de Hondarribia invertirá más de 6 millones de euros este año 2012, de los que 4,2 van al departamento de Urbanismo. Eso es gracias al criterio de prudencia y no gastar más de lo que ingresamos, el cual lo llevamos a cabo desde hace años en Hondarribia».
Gran parte de esos 4,2 millones se destinarán a la siguiente fase de la reurbanización de La Marina. En concreto, son 3,5 millones para las calles Matxin de Arzu (donde el trabajo acabará antes del verano) y Zuloaga (donde empezará en septiembre). Además, se reservan 336.700 euros para la urbanización de Muliate, 18.500 para el anteproyecto del tanatorio que se construirá junto al cementerio de Domingotxotenea y 30.000 para realizar un estudio sobre el acantilado de Ramón Iribarren.
Según Kerejeta, «es una zona peligrosa en la que ocurren desprendimientos. Entre el departamento de Costas del Gobierno Central y el departamento de Carreteras de la Diputación Foral ninguno quiere asumir la responsabilidad de esa carretera y el acantilado». Kerejeta adelantó que «haremos el estudio y lo pondremos en conocimiento de esos dos departamentos».
Hablando de carreteras surgió el tema de la reunión que los alcaldes de Hondarribi e Irun mantuvieron la semana pasada en Diputación, con el desdoblamiento de la N-I sobre la mesa. Aitor Kerejeta explicó que «desde Diputación proponen una nueva salida de la autopista en Irun, lo que descongestionaría el tráfico hacia Hondarribia, y sendas rotondas en Jaizubia y en Amute».
Respecto a esas rotondas, «cabe señalar que la de Jaizubia-Ikastola sería a un nivel y no a dos, como propusimos nosotros. Eso acarrearía problemas para peatones, bicicletas y caballos que pasan por la zona. Y la de Amute sería más pequeña de lo que necesitamos, por lo que queda en el aire la incógnita de si absorbería todo el tráfico».
Relacionado con esto, también preocupa que «en los dos casos ocuparíamos terrenos protegidos y la Diputación asegura que no sería complicado llegar a un acuerdo con Medio Ambiente. Lo que sí queremos es verlo todo por escrito y seguir avanzando».