Jeltzales y socialistas denunciaron ayer al Gobierno municipal de San Sebastián por su renuncia a cobrar 1.062.500 euros que, en opinión de ambos grupos, adeuda el Consorcio de Residuos (GHK) al Ayuntamiento. PNV y PSE critican que el Ejecutivo municipal antepone los intereses de partido a los de la ciudad, debido a que tanto el Ayuntamiento donostiarra como el Consorcio están gobernados por Bildu.
El portavoz jeltzale en el Consistorio donostiarra, Eneko Goia, explicó que GHK ha decidido suspender el convenio que suscribió en la pasada legislatura con el Ayuntamiento para adquirir y urbanizar las parcelas donde se preveía ubicar la incineradora. Goia indicó que el delegado de Hacienda, Javier Vitoria, había informado a los grupos municipales sobre la resolución del convenio en la comisión correspondiente.
Compensación
El acuerdo estipulaba que el Consorcio abonaría al Consistorio 4.250.000 euros en compensación por la ejecución del Centro de Gestión de Residuos en Zubieta. Esa cantidad debía servir para que el Ayuntamiento desarrollara proyectos vinculados con aspectos medioambientales.
De esta cantidad, GHK ha realizado tres pagos, quedando pendiente el último, 1.065.000 euros, que deberían haberse satisfecho el pasado 30 de diciembre.
Goia explicó que esta suspensión «unilateral implica que el Consorcio no tiene intención de realizar el último pago. El alcalde y su gobierno no pueden mirar hacia otro lado. Un millón de euros - resaltó Goia- es una cantidad muy importante para este Ayuntamiento. El alcalde no puede renunciar a reclamarla solo porque le resulte políticamente incómodo a Bildu».
Goia añadió que Juan Karlos Izagire «tiene que interiorizar de una vez que es el alcalde de Donostia y no el delegado de Martín Garitano en el Ayuntamiento. El Gobierno municipal -subrayó Goia- actúa con un permanente servilismo ante los criterios y conveniencias de la Diputación, en lugar de aplicarse a defender los intereses del Ayuntamiento donostiarra».
El concejal socialista Denis Itxaso también criticó la actitud del Ayuntamiento. Itxaso no dio por buena la explicación del delegado de Hacienda y señaló que la razón por la que el Consorcio no paga al Ayuntamiento se debe a su «pésima» situación financiera.
«Quiebra del Consorcio»
El concejal negó que el Consorcio haya suspendido el convenio con San Sebastián. «El Consejo de Administración de GHK no ha tomado ninguna decisión en este sentido. Fue la Asamblea del Consorcio la que decidió paralizar el Centro de Gestión de Residuos. Interpretan que esa decisión conlleva la paralización de los abonos asociados».
Itxaso aseguró que la razón de fondo del impago se debe a que el Consorcio «está casi en situación de quiebra. Los bancos no se fían y han cerrado el grifo hasta que Bildu aclare qué alternativa tiene para la gestión de los residuos».
El Banco Europeo de Inversiones, Banesto y La Caixa concedieron al Consorcio en la pasada legislatura 262 millones de euros para la construcción del Centro de Residuos de Zubieta. El dinero se transfiere al Consorcio a medida que se justifican los pagos relativos al proyecto aprobado.
Itxaso explicó que mientras no haya «una planificación alternativa, los bancos no van a soltar más dinero. El nivel de incertidumbre es absoluto. No hay ninguna alternativa real, viable y eficiente al Centro de Gestión de Residuos de Zubieta».
El concejal y miembro del Consejo de Administración de GHK señaló que, ante la paralización de las transferencias, las facturas sin pagar del Consorcio ascienden a 4.200.000 euros. De esta cantidad, 2.400.000 corresponden a los honorarios de las empresas que redactaron el proyecto básico del Centro de Residuos de Zubieta, 1.062.500 al Ayuntamiento de San Sebastián y 800.000 a Iberdrola.
Itxaso señaló que este dinero se adeuda «más allá de que hayan decidido paralizar las infraestructuras de Zubieta. Se trata de convenios en vigor».
El concejal criticó al alcalde. «No cumple con su obligación de defender a la ciudad. El Ayuntamiento tiene dificultades económicas y no quiere cobrar las compensaciones que le corresponden. Da por buena la renuncia a ingresos que tiene firmados. Ha tirado la toalla».