A finales de 1987 aparecían, en el paisaje urbano, varios recipientes de gran tamaño y forma de campana, construidos en material plástico, destinados a la recogida de vidrio usado, comenzaba, en un contexto en el que imperaba la máxima del usar y tira, el reciclaje moderno.
Toda una novedad, en un momento en el que ni siquiera existía la Mancomunidad Sasieta, que ponía en marcha el Ayuntamiento tras firmar el correspondiente acuerdo con la empresa Vidrala de Llodio.
En aquel momento, la recuperación del vidrio, hasta muy pocos años antes, envase de retorno, es decir, de obliga entrega en los establecimientos a la hora de adquirir uno nuevo sin sobre costo, se planteaba como una triple ventaja: la reutilización de un producto evitando tener que recurrir a materias primas, el ahorro de energía, menor a la hora de fundir 'chatarra' de vidrio que en el caso de materias primas: arena vitrificante, etcétera, y menor producción de basura.
Los primeros datos de un año completo de recogida fueron los de 1988, que dieron un total de 53.203 kilos de vidrio recuperados; 5,6kg por habitante y año.
Días en los que, curiosamente, llegaron a existir dos contenedores; iglús, uno para el vidrio transparente y otro para el de color.
Desde entonces esa cifra ha ido en aumento y convertido al vidrio en la estrella del reciclaje. A falta de cerrar la estadística del 2011, diremos que en el 2010, atendiendo a la memoria anual de Sasieta, la cantidad de vidrio recuperado fue de 31,9kg/habitante.
Lo que ocurre es que esa cifra viene a ser el 80% del vidrio utilizado, es decir que un 20% acaba en la basura, y que no todo lo que podemos llamar cristal se debe depositar en el contenedor. Por ejemplo, las lámparas florescentes, la vajilla de cristal, tazas (cerámica), espejos, etc, que por su composición, requieren temperaturas más altas de fusión, y por lo tanto un tratamiento diferente deben llevarse al garbigune.
En consecuencia, la Mancomunidad de Sasieta en colaboración con Ecovidrio, pone en marcha una campaña de sensibilización acerca de la recogida selectiva de envases de vidrio con el objeto de aumentar la cantidad de vidrio recogido, así como, la calidad del mismo.
Taller de abalorios
Esta campaña dirigida a toda la población está basada en un punto de información y dinamización con carácter itinerante desde el que se informará a todas las personas que muestren interés sobre diversas cuestiones en relación con la recogida selectiva y el reciclado del vidrio, tales como: que el vidrio es 100% reciclable, la cadena del reciclado del vidrio, lo que hay que depositar en el iglú verde y la importancia de la participación de toda la ciudadanía recalcando el compromiso personal, etcétera, y, todo ello, estará apoyado con soportes informativos y juegos participativos de fácil ejecución. Asimismo los participantes podrán realizar collares, pulseras, con atractivas cuentas o abalorios de vidrio reciclado.
El punto de información con los juegos y el taller de manualidades estará, en la plaza de cada localidad, atendiendo la siguiente agenda: hoy en Beasain, de 9.30 a 12.30, mañana en Ordizia, de 9.00 a 12.00, el jueves en Urretxu, de 9.30 a 12.30, el viernes en Legazpi, en ese mismo horario y el sábado en Zumarraga, de 10.00 a 13.00 horas.
A todas las personas que acudan al punto informativo se les invitará a participar en los diferentes juegos con el propósito de darles a conocer qué se ha de depositar en el iglú verde, y ofrecerles un mensaje aclaratorio de las dudas que surgen en el día a día: sólo envases de vidrio, botellas, tarros y frascos.