El Supremo rechazó ayer el incidente de nulidad presentado por los etarras Igor Portu y Martin Sarasola (autores del atentado contra la T-4 de Barajas) contra la sentencia de este mismo tribunal que el pasado 15 de noviembre anuló la condena por torturas contra cuatro guardias civiles que participaron en la detención de los dos activistas el 6 de enero de 2008. Con este fallo, los abogados de los terroristas agotan todas las vías legales, con lo cual ya tienen luz verde para interponer un recurso de amparo ante el Constitucional.
La defensa letrada de Portu y Sarasola (condenados a 1.040 años de cárcel por el ataque del aeropuerto que costó la vida a dos ecuatorianos) había recurrido en nulidad ante la Sala de lo Penal alegando que el Supremo había vulnerado sus derechos a la tutela judicial efectiva y a un proceso con todas las garantías porque se había extralimitado en sus funciones, al haber entrado a «valorar las pruebas» que llevaron a la Audiencia Provincial de Gipuzkoa a condenar el 30 de diciembre de 2010 a penas de entre dos y cuatro años y medio de cárcel a cuatro de los quince funcionarios que se sentaron en el banquillo acusados de vejaciones y malos tratos a los etarras.
Según los abogados de los terroristas el Supremo había entrado en un «campo que le está totalmente vedado». Ahora el Supremo rechaza ese argumento porque -explica- el control casacional de las pruebas no es la sustitución de la valoración que de ellas hicieron los jueces vascos. La resolución afirma que la Audiencia Provincial «se apoyó en unas presuntas pruebas carentes de la más mínima garantía para acreditar la culpabilidad (de los guardias) resultando a todas luces insuficientes para fundar una sentencia de condena». Según el fallo, el tribunal guipuzcoano «no tuvo en cuenta o no valoró» un «buen número de pruebas de descargo». La «prueba de cargo» aceptada por la Audiencia -dictamina- «se revelaba como incapaz de desvirtuar el derecho a la presunción de inocencia».
Las reacciones no se hicieron esperar. La izquierda abertzale consideró «muy grave» la decisión del Tribunal Supremo de rechazar el incidente de nulidad. La antigua Batasuna afirmó en un comunicado que la resolución del TS está «en consonancia con anteriores sentencias relativas a casos de tortura» y «viene a corroborar» que los malos tratos son «un instrumento que los cuerpos policiales españoles han utilizado contra el independentismo vasco con absoluta impunidad».
Aralar, por su parte, denunció que a los torturadores se les ha vuelto a dar un mensaje de que sus actuaciones quedan impunes ante la justicia y recordó que la Audiencia Gipuzkoa dio por probadas las denuncias de torturas presentadas por Portu y Sarasola.