En 1997, justo el mismo año de la apertura del Guggenheim Bilbao, la fundación norteamericana también inauguró una segunda instalación en Europa. En su caso, era una pequeña galería de exposiciones que fue presentada en sociedad como el paradigma de la implicación de la empresa privada en el mundo artístico. Y es que la sala nacía de la mano del Deutsche Bank, que se hacía cargo de la finanaciación y hasta aportaba un local de 350 metros cuadrados situado en su propia sede, un majestuoso edificio en la Avenida Unter den Linden.
Quince años después, cuando el Guggenheim de Bilbao se embarca en la celebración de tal efeméride y se ultima el proyecto de un nuevo museo en Helsinki, el Guggenheim de Berlín dice adiós. Sus responsables lo hicieron público ayer por la mañana en una escueta nota en la que no se detallaban del todo los motivos de tal decisión. Sólo se comunicaba que ambas partes habían pactado «de mutuo acuerdo» no renovar el contrato que les unía desde 1997 y que vencía en diciembre, y que por lo tanto, la galería cerrará sus puertas. «Berlín es hoy una ciudad muy distinta a como era cuando empezamos. Creemos que ha llegado el momento de dar un paso atrás y examinar nuestra colaboración para ver cómo puede evolucionar», justificó ayer desde Nueva York Richard Armstrong, director de la Solomon R. Guggenheim Foundation.
El Deutsche Bank, por su parte, no desveló los argumentos que le han llevado a tomar esta decisión y se limitó a confirmar que cancela su patrocinio. No obstante, desde el banco se aseguró que «existen planes concretos de colaboración entre ambas organizaciones sobre una nueva base». La galería, de momento, será reconvertida en un «foro internacional de diálogo entre economía, política, cultura y sociedad».
56.000 obras
En una ciudad imbrincada histórica con el arte y las vanguardias, la sala Guggenheim está considerada como uno de los referentes de Berlín. Cada año programa cuatro grandes muestras, una de ellas encargada ex profeso a algún artista de interés para sus instalaciones. Esas obras pasan posteriormente a formar parte de la colección bien del Deutsche Bank (que entre sus fondos cuenta con 56.000 obras) bien de la Fundación Guggenheim. Desde su apertura, un total de 1,8 millones de personas han disfrutado sus instalaciones (el museo de Bilbao recibió sólo en 2011 un millón de visitantes), que han ofrecido 57 exposiciones.