La nieve, el hielo, el viento a rachas y el frío. Todos ellos han sido protagonistas de las conversaciones de los vecinos durante unos días de temporal. Finalmente las consecuencias han sido menos graves de lo esperado y la mesa de coordinación convocada por el Ayuntamiento hace un balance positivo tras el fin de semana. Quedan anotaciones en el debe y se tratará de que en la siguiente oleada, los efectos se reduzcan al mínimo.
«Todo el mundo tiene buena voluntad pero si no hay una coordinación se podrían estar repitiendo tareas, y se podrían estar dejando otras sin hacer». Así explica el alcalde Miguel de los Toyos los motivos que llevaron al Ayuntamiento a plantear una mesa de coordinación que se reúne ante alertas meteorológicas. «Estamos coordinados con Sos Deiak, que nos manda avisos sobre las alertas, y eso nos permite estar preparados».
Áreas municipales como el departamento de Servicios del que depende la Brigada Municipal, la Policía Municipal o la Mancomunidad se reunieron el pasado miércoles para dar inicio a unos trabajos que se han saldado con 8.000 kilos de sal repartidos por las calles en previsión de heladas. Diez trabajadores de la Brigada Municipal se han dedicado sobre todo a limpiar las aceras mientras que los operarios de Mancomunidad se han encargado de las zonas de escaleras.
Tres quitanieves
A la limpieza de aceras se suman los trabajos sobre las carreteras, en los que ha habido tres vehículos con palas quitanieves. Por una parte, los bomberos del parque Arrate se han encargado de mantener transitable la variante y la carretera de Arrate. Además, un acuerdo del Ayuntamiento ha permitido contar con un vehículo dedicado a la limpieza de los caminos rurales. La novedad en este temporal ha sido la incorporación de un vehículo todoterreno con palas quitanieves que se ha ocupado de la calzada en el casco urbano. «Nos ha permitido tener abiertas todas las arterias principales. Es un servicio que se ha puesto en marcha este año, y es la principal mejora que hemos notado».
A pesar de que los efectos del temporal han sido menores de lo esperado desde la mesa de coordinación, ha habido quejas que se tratarán de subsanar. «Hay zonas a las cuales no se ha llegado a tiempo o no se ha llegado», reconoce el alcalde. «Va a ser muy difícil que lleguemos a que todas las aceras y todas las salidas de portales estén arregladas». Sin embargo, desde el Ayuntamiento se valora positivamente la colaboración ciudadana que se ha encontrado en muchos puntos. «Estamos detectando que hay mucha gente que colabora, que limpia su entorno más cercano, bien sean personas que tienen una tienda, un bar o vecinos que limpian sus portales. Hay que agradecerlo porque todo ayuda».
A pesar de que el aspecto del tráfico rodado se ha solventado con buena nota tras la oleada de nieve, ya se piensa en mejorar este servicio. «El quitanieves funciona muy bien para la nieve pero no para el hielo. Para eso estamos pensando en adquirir un dispersador automático de sal. Así el mismo coche que lleva la pala podría esparcir la sal» indica De los Toyos.
Sal en 33 zonas de riesgo
Garantizar la accesibilidad peatonal a lo largo de la ciudad se ha convertido en la labor más complicada ante las nevadas. El reparto de sal por las calles, de forma manual, comenzó con una quincena de puntos el miércoles día 1. Conforme fue avanzando el mal tiempo, el número de zonas a las que se llegó para evitar las heladas se duplicó y la mesa de coordinación tiene un listado de 33 zonas de riesgo, desde áreas amplias hasta puntos muy concretos.
Pasado un temporal, el Ayuntamiento acogerá hoy una nueva reunión de la mesa de coordinación, ante una nueva alerta por temperaturas muy bajas y posibilidad de nevadas. «Todo es mejorable. De estos tres últimos días hay cosas que tenemos que mejorar», afirma De los Toyos.