Han sido tres días intensos, pero aunque «desmayado», Patxi López regresaba ayer por la tarde a Euskadi satisfecho por ver cómo el PSE ha salido reforzado del congreso y él, personalmente, ha sido encumbrado, con ovación del plenario incluida, como uno de los hombres fuertes del nuevo partido que lidera Alfredo Pérez Rubalcaba. El lehendakari atiende a DV camino del aeropuerto después de comer en una «bodeguita de Triana», y desde el coche, observa la ciudad de la que, según reconoce, apenas ha podido disfrutar este fin de semana.
De vuelta a Euskadi asegura que su intención es quedarse aquí, pese al relevante papel que el nuevo secretario general le ha otorgado como asesor político en la dirección nacional y aunque, según reconoce, Rubalcaba le hiciera otra oferta aún más elevada. «Nuestro objetivo está en Euskadi y nuestra labor va a estar en el Gobierno», insiste una y otra vez, mientras evita hablar de 'delfines' dentro del partido ni de saltos a Madrid. «Nuestros planes siguen siendo acabar este mandato e intentar seguir liderando el próximo Gobierno Vasco».
- Su apuesta para el PSOE ha resultado triunfadora y con ella tanto el PSE como usted han salido reforzados de este congreso, ¿no?
- Creo que sí. No solo por la victoria de Alfredo, sino porque ha habido un reconocimiento del peso político del Partido Socialista de Euskadi, y además ha habido un reconocimiento en la Ejecutiva, en el propio congreso y en todos los delegados que ha sido evidente y claro. Lo que hemos conseguido es, a petición del propio Alfredo, tener una secretaría con componente político, de mucho peso político, pero que no impide en absoluto la dedicación exclusiva de ser lehendakari. Eso es lo que nosotros pretendíamos, porque dijimos desde el primer momento que nuestro objetivo seguía siendo estar en Euskadi, dedicarnos a la Lehendakaritza y, en todo caso ayudar al PSOE.
- ¿Cuál va a ser su cometido exactamente al frente del área de Relaciones Políticas, de nueva creación?
- Es un cometido más político que de gestión. Un cargo que no necesita que se le dedique tiempo a la gestión, en absoluto. Es una responsabilidad más cercana al asesoramiento político, de posición política en todos los asuntos que tenga que tratar la ejecutiva.
- ¿Es la recompensa a su respaldo inequívoco a Pérez Rubalcaba en estas primarias?
- Sí, pero el apoyo no lo hacíamos por eso en absoluto. Lo hacíamos porque pensábamos que era lo mejor para el partido y que era lo que necesitaba el partido en este momento. Nunca hemos buscado recompensa, al revés. Ha sido el propio Alfredo el que nos ha pedido que estuviéramos. En otros congresos, siempre estás buscando cómo conseguir un hueco para el PSE-EE, pero en éste ha sido al revés.
- ¿Le ofreció algún cargo aún más relevante dentro del PSOE?¿O ir a Madrid directamente?
- Sí, pero desde el primer momento le dijimos que eso no entraba dentro de nuestras opciones para nada. Lo que hemos conseguido es radicalmente compatible con la dedicación casi exclusiva de ser lehendakari.
- En este momento no entra en sus planes. ¿Pero de aquí a un año?¿Daría el salto?
- No, no, no, no. Nuestros planes siguen siendo acabar este mandato, presentarnos a las elecciones para ganar y seguir siendo quienes lideremos el Gobierno de Euskadi.
- ¿Está dispuesto a «ser todo» en el partido socialista como le anima su nuevo secretario general?
- (Ríe) Ya le digo que nuestro objetivo está en Euskadi, y nuestra labor va a estar en Euskadi, aunque efectivamente ayudamos al PSOE en lo que necesita en estos momentos.
- ¿Se siente como el 'delfín' de Rubalcaba?
- En el partido no hay 'delfines'. Es la militancia quien elige, y lo hace dependiendo del tiempo en el que uno tiene que estar asumiendo una responsabilidad. Son los propios militantes los que lo van decidiendo. Seguramente si alguien elige a alguien como 'delfín' no le hace ningún favor.
- ¿Así que no situaría a Madina como el suyo?
- Eduardo Madina es un gran referente del socialismo vasco pero también del conjunto del socialismo español, algo que se ha notado por el cariño de la gente en este congreso. No se trata de 'delfinazgos' ni de sucesiones, en este partido las cosas no funcionan así. Le tengo un enorme cariño, pero no solo eso. Tengo una enorme confianza en Eduardo.
- ¿Seguirá como líder del PSE o piensa ya en cerrar esa etapa?
- A nosotros, como a Cataluña, nos toca la renovación después de las autonómicas (en 2013), no ahora como al resto de regiones.
- ¿Pero cuál es su previsión?
- Mi previsión es primero ganar las elecciones, y a raíz de eso seguir al frente, sí.
Gestión de la violencia
- La línea política aprobada en el 38 congreso refuerza su estrategia en la gestión del final de la violencia, una de las banderas del PSE en este cónclave sevillano. ¿Cómo va a avanzar el PSOE en este sentido?
- Alfredo entiende perfectamente bien lo que necesita Euskadi, lo que necesita este tiempo para consolidar la desaparición de ETA y la convivencia en Euskadi. De hecho, ha sido uno de los grandes protagonistas para llegar hasta este momento. Ahora, estamos convencidos de que el trabajo conjunto va a ser así mucho más fácil.
- ¿Qué política le va a recomendar al PSOE, desde la oposición al Ejecutivo del PP, en este asunto? ¿Pedirá Rubalcaba a Rajoy que sea activo?
- Un Gobierno siempre tiene que ser activo aunque sea discreto. Tiene que procurar consolidar este tiempo, tal y como le transmití al presidente del Gobierno en nuestro encuentro. Creo que la política que hemos aplicado hasta ahora es la que ha conseguido el desistimiento de ETA, la que ha conseguido que la izquierda abertzale asuma que su único destino es la integración en la democracia... Y la política tiene que ayudar también a que esto se consolide. Los gobiernos tienen esa responsabilidad evidente, que además es una responsabilidad de Estado. Estamos hablando de lo más importante, que es asentar la libertad y la concordia en Euskadi y en el conjunto de España, por eso un gobierno no puede ser inactivo, al revés, tiene que ser activo en todo. Y eso es lo que le hemos pedido al Gobierno de Mariano Rajoy.