La octava victoria del Lagun Aro en los últimos nueve partidos le sentó de maravilla al entrenador del conjunto donostiarra. «Estoy mucho más contento que otros días». Y a continuación explicó el porqué de esa afirmación. «Cuando el Lagun Aro consigue la victoria se suele decir que se debe al acierto, a que estamos afortunados en los tiros de tres, a que las metemos de todos los sitios. Pero hay momentos en los que las cosas son de otra manera y creo que esas victorias son más importantes porque ganar tiene más valor».
En la jornada de ayer dos de los tres colistas se impusieron con facilidad al Joventut y al Unicaja en Málaga. Quizás por ello Sito Alonso valoró mucho la victoria conseguida frente al farolillo rojo después de avisar a lo largo de la semana de lo complicado que iba a ser batir a los pucelanos. «Murcia ha cambiado de entrenador y ha ganado de veinte. Éste era un partido de máxima dificultad y estoy muy contento porque hemos superado muchos problemas, el primero nuestra propia adaptación al encuentro».
Fue un poco más allá: «Ellos han salido con Udrih en la posición de base, eso ha hecho que haya cambiado nuestra mentalidad y defendimos como no estamos acostumbrados, a ocho metros. Hemos sido muy blandos y eso ha originado una contradicción muy grande, pero que siempre nos pasa, que es tener problemas de faltas sin defender agresivo. Hemos seguido con problemas de anotación y de defensa».
El partido dio un giro a partir del tercer cuarto según Alonso. «A partir del tercer cuarto ha cambiado todo. Ha cambiado la mentalidad del equipo. Han seguido anotando, hemos movido la bola muy bien y quizás nuestras ayudas han sido demasiado hundidas, pero sí que las hemos hecho. Hemos ido al rebote ofensivo, en el primer y segundo cuarto no los hemos peleado y no hemos cogido ninguno, pero en los dos últimos cuartos atrapamos siete».
Siguió adelante con su análisis: «Hemos fabricado la victoria de forma diferente a la habitual. No las metíamos, pero hemos seguido creyendo que podíamos ganar y para mí el ejemplo más claro es como hemos terminado el partido. No hablo de la acción de Andy, que tampoco la veo mal porque era en defensa de un compañero, sino hablo de robar balones, de esfuerzos muy grandes de Doblas, que ha estado espectacular en esa fase defendiendo a Touré y a Martín, o de Baron tirándose a la cancha para tratar de robar un balón. Hay que ganar de cualquier manera, el equipo lo sabe, y hoy por eso estoy especialmente contento».
Cerca de la salvación
Sito Alonso estaba convencido de que si en los dos primeros cuartos o en algunas fases del encuentro el equipo no estuvo acertado no fue por la falta de tensión. «Esa falta de actividad ha sido producida por la dificultad de abstraerse de todo lo que rodea al equipo. Es muy difícil. ¿Cuántas veces antes de este partido ha pensado el jugador que viene el último clasificado y que la gente piensa que es imposible que nos gane?».
Evadirse de la euforia del entorno no es sencillo para el técnico catalán. «Le habrán dicho al jugador esta semana que la Copa, que la Copa, que la Copa... y viene Valladolid, con cambio de entrenador con cambio de estructura de juego y que se están jugando la vida en cada partido. Y aún así el equipo ha respondido ganando, no jugando su mejor partido, pero si llevándose el triunfo contra un rival que ya veremos cuántos partidos gana porque yo creo que puede cambiar mucho cuando fichen a un base».
Otra de las claves del encuentro en su opinión fue ir a por el partido. «No se han relajado por que hayan querido relajarse. Lo que pasa es que te vas para atrás pensando que así se va a solucionar. Insisto nunca hay que esperar, hay que ir a por el partido. Cuando te quedas esperando puedes perder contra el primero y contra el último, da igual. Al principio hemos estado esperando, luego hemos ido a por él y hemos tenido la fortuna de ganarlo».
El entrenador del Lagun Aro dio mucha importancia a la victoria porque el primer objetivo de la salvación está mucho más cerca. «En los dos últimos partidos se ha hecho un poco justicia al trabajo de la primera vuelta. No es lo mismo perder aquí contra el Obradoiro de 19 e ir a Valladolid y hacerlo de catorce. El equipo no ha estado brillante cuarenta minutos ni en Santiago, ni aquí, pero perder en la primera vuelta de tres puntos le ha servido para algo. Es la conclusión que les hago ver a los jugadores, que el esfuerzo que hicieron en los dos primeros partidos, aún sin la recompensa de la victoria, les concede ahora un basketaverage favorable con estos dos rivales. Uno de los pasos más grandes que hemos dado es que nos acercamos un poco más a la salvación».