La Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO) se encuentra inmersa en un proceso de adaptación financiera a los nuevos tiempos de estrechez que se anuncian largos, sin que ello suponga ningún recorte importante ni en la temporada operística, ni en los diferentes proyectos que mantiene la organización. Para ello se plantea una doble estrategia: reducir costes, por un lado, y captar nuevos socios ampliando para ello el ámbito de acción a zonas limítrofes como Cantabria, Burgos y La Rioja. «Llevamos varios años con reducciones del presupuesto, con negociaciones con los proveedores rebajando tarifas -por cierto que con el Palacio Euskalduna no hemos tenido esa suerte-, haciendo coproducciones con otros teatros, ya estamos pagando a cantantes y orquestas cachés inferiores que hace cuatro años, el personal de la asociación tiene congelado el sueldo... Todo ello nos ha permitido ahorrar», señala el presidente de ABAO, Juan Carlos Matellanes. Pero reconoce que ahora el reto es seguir, y hacerlo bien, en tiempos adversos. «Efectivamente, el presupuesto de esta temporada asciende a 10,1 millones de euros (1,3 millones menos que en 2008-9, el más elevado) y para la próxima nos planteamos una reducción de medio millón».
Para la próxima temporada parece claro que la ABAO suprimirá el concierto de 'grandes orquestas', «si no sale antes un patrocinador», precisa Matellanes. «También dejará de editarse el anuario y nos replanteamos si continuamos con el concierto. No lo hemos decidido».
Una de las grandes incógnitas es la de las subvenciones públicas, claramente a la baja, así que la apuesta de la asociación es la captación de nuevos patrocinios privados. Sin embargo, en este capítulo la ABAO parte con una ventaja respecto a otros teatros líricos ya que las ayudas públicas sólo suponen el 32% de su presupuesto.
«Un tema que antes nos preocupaba mucho ahora se ha convertido en una ventaja y nos da un cierto colchón», precisa Matellanes. El Gobierno central ha reducido su aportación en un 12% y la ayuda prevista es de 2 millones de euros. Aquí se enciende otra luz de alarma tras escuchar las palabras del nuevo ministro de Educación y Cultura en el sentido de que no le gustan las «ayudas nominativas» (las que reciben tanto la ABAO como el Real o el Liceo). «Confiamos en que no cambie nada sustancialmente», señala Matellanes. Además, la Diputación vizcaína ha pasado de dar una subvención de 662.000 euros a los 270.000 actuales y el Gobierno Vasco, por el contrario, la ha incremento hasta los 670.000. Del patrocinio privado, Matellanes considera importante que Euskaltel y Kutxabank vuelvan a la ABAO.
Lo que tiene claro la asociación es que no disminuirá el número de títulos (seguirán siendo siete), ni el de funciones (cuatro). El proyecto 'Tutto Verdi' seguirá y el programa ABAO Txiki es «intocable». Aún así se están replanteando futuras programaciones.