Ven como puedas
Ricardo Albizu contesta a la carta de un lector: «Me parecen poco solidarias las palabras del señor Gabriel Sola. ¿Cree usted que son verdaderamente necesarios hoy en día el metro, la pasarela de Mompás, el aeropuerto y el puerto exterior? ¿No se da cuenta del dineral que supondrá para los guipuzcoanos? Con el paro que tenemos... Aparte, señor Sola, tiene usted un magnífico medio de transporte urbano, un aeropuerto de Biarritz a sólo media hora en autopista. Lo único que estoy de acuerdo con usted es en lo de la estación de autobuses. Pero por favor, mire más en general alrededor que al ombligo de uno mismo. No está la situación para caprichos de la ciudadanía».
Romántico y en juego
Ricardo Aldarondo escribe al Ayuntamiento: «Con la promesa de un San Sebastián Romántico, el Ayuntamiento confía atraer nuevos visitantes, al mismo tiempo que promueve la demolición de Villa del Rosario, uno de los elementos que precisamente confieren a la ciudad su atractivo romanticismo. Y no va a ser el único, el aumento de la edificabilidad que permite el nuevo Plan General en la mas bella antesala de Donosti (el corredor de Altza, Miracruz, Ategorrieta), va a suponer que pierda pronto esa romántica y pintoresca belleza, que tantas divisas proporciona a las depauperadas arcas municipales.
Todo el mundo entiende que gran parte de la belleza y el encanto de San Sebastián proviene de sus edificios históricos. Si el propio Ayuntamiento reconoce con esta campaña publicitaria, que conservarlos también resulta rentable desde el punto de vista económico. ¿Por qué sigue destruyéndolos?».
Cacas de perros
Amaia Agirre denuncia lo siguiente: «Que los dueños de los canes no recojan los excrementos que sus animales dejan en mitad de calle está muy mal, pero lo que es mucho peor aún son aquellas personas que van con una bolsita y un papel en la mano sin usarlas para nada, ¡sólo para aparentar!».
Ratas en Gros
Inés Sáenz envía la siguiente carta: «En estas dos últimas semanas he visto ya cuatro ratas en el barrio de Gros, concretamente en la calle José María Soroa y colindantes. Las ratas son enormes, y las he solido ver de noche, no sé si atraídas por el olor de los contenedores que hay en la zona. Me he mudado hace poco a este barrio, y no sé si la aparición de roedores es debida a las obras que hay por todo el barrio o a otros motivos, pero creo que se debería poner una solución».
Sin mapas en el bus
Jon Arranz escribe: «Dos amigos alemanes vinieron a Donostia a pasar dos semanas y conocer la ciudad. Todos los días debía decirles qué autobuses debían tomar y donde era mejor que se bajaran. Se lo anotaba en una hoja, pero claro, una vez subidos en el autobús, no podían saber cuál era su parada porque no hay ningún mapa dentro del vehículo que lo indique. No entiendo por qué dentro de cada autobús no hay un panel en papel donde figuren tanto el recorrido como las paradas del autobús en cuestión, de forma que las personas que no sean de Donostia sepan qué servicio presta el autobús al que se han subido. Me comentó un pasajero que en la televisión del bus a veces se avisa de la siguiente parada, pero me parece insuficiente. Alguien que no conoce la ciudad no puede estar esperando a que pasen los anuncios o lo que sea que estén echando en ese momento en la pantalla y después adivinar que el recorrido del bus en un vistazo. Creo que la colocación de estos mapas no costaría mucho dinero y sería de gran ayuda».
Villa Rosario
María Lerma envía unas líneas: «Aún no me puedo creer que se pueda demoler Villa Rosario. Que se hiciera me parecería de una insensibilidad arquitectónica y una falta de respeto brutal por una zona de San Sebastián con una belleza tan pintoresca y especial como esta, que por suerte se ha conservado así durante más de un siglo. Respeten esta otra cara de Donostia. Es tan bella, o más, que las otras, más conocidas».
Agradecimiento
Asier Argüelles desea mostrar su agradecimiento a todas aquellas personas que el pasado miércoles atendieron a su madre cuando calló al suelo tras un resbalón en la calle Urbieta con San Martín.