Hielo, nieve, lluvia y mucho frío. El temporal siguió embistiendo ayer Gipuzkoa con saña. Y nos queda para rato. No se trata de ser agoreros, pero los pronósticos indican que, tras la ligera mejoría de hoy y mañana, el martes la ola de frío procedente de Europa volverá a entrar en Euskadi. Así que botas, guantes y abrigos tendrán que seguir a mano.
Ayer, la jornada fue gélida en lo meteorológico y complicada en las carreteras, especialmente entre las 12 y las 15 horas en los barrios altos de la capital y en el corredor Donostia-Errenteria-Irun. En el resto del territorio, la red viaria principal permaneció abierta y sin problemas relevantes.
Durante la madrugada del sábado, el territorio permaneció bajo cero, incluso en la costa, donde Donostia registró -4,5 grados de mínima y Zarautz -3,8. En el interior, Zegama, a los pies del Aizkorri, llegó a - 6,6. Ninguna localidad superó los cero grados. Durante la mañana, la temperatura comenzó a subir y se situó entre los cero y los cuatro grados, dando paso a nevadas intensas e intermitentes a partir de las 12 del mediodía.
Estas nevadas, pese a que estaban previstas, provocaron serios problemas en el tráfico de los barrios altos de San Sebastián y en Errenteria.
Las afecciones no llegaron a ser graves, debido a que el sábado la circulación de vehículos desciende notablemente. No obstante, el cruce de dos autobuses en Altza redujo drásticamente el servicio público a este barrio, para enfado de los vecinos que criticaron la ausencia de equipos vertiendo sal.
En las zonas elevadas de Donostia la precipitación cuajó inmediatamente. En apenas una hora, los viales de Intxaurrondo y Altza desaparecieron bajo la nieve. A las 15 horas, los escasos coches que circulaban lo hacían con extrema precaución. En la zona de Garbera, el intenso tráfico que genera el centro comercial allí ubicado provocó importantes retenciones. También se atascó el vial de subida desde el polígono de Martutene a la rotonda de Garbera.
Placas de hielo
La nevada caída en esas tres horas en San Sebastián afectó especialmente al servicio que realizan los autobuses municipales en las zonas altas y también en la avenida Ategorrieta. El recorrido Intxaurrondo-Garbera se efectuó con dificultades.
A su vez, tal y como hemos señalado, el cruce de dos autobuses en Buenavista y Herrera, provocado por placas de hielo, impidió durante gran parte de la tarde el acceso a Altza de las líneas 13, 24, 27 y 31. Las restantes circularon con retraso. La situación comenzó a regularizarse a partir de las 19 horas.
La precipitación también se hizo notar en Errenteria. Luisma Rodríguez informa que la avenida de Galtzaraborda se cerró al tráfico a las cuatro de la tarde, de manera que los vehículos no podían ni entrar ni salir de los barrios de Galtzaraborda, Alaberga y la zona alta de Capuchinos. La situación se normalizó a las 19 horas.
Los principales viales de la localidad, la antigua N-I y la entrada a Errenteria por las calles Viteri y Morronguilleta, permanecieron abiertas al tráfico. Se produjeron retenciones debido a que los vehículos circulaban a poca velocidad. En algunos momentos, los peatones tuvieron que empujar a los que se atascaron en la nieve.
La precipitación ralentizó el tráfico en la AP-8, entre Donostia e Irun. A las 16 horas, sólo estaban abiertas a la circulación una calzada en cada sentido.
Ekialdebus, servicio que cubre Irun, Hondarribia y Oarsoaldea, también se vio afectado. De hecho, fueron suspendidas todas las líneas, excepto la E22 y E25.
Los problemas se centraron en el eje Donostia-Errenteria-Irun. En el resto del territorio, la red principal se mantuvo abierta durante toda la jornada. En el puerto de Etxegarate la Ertzaintza recomendó circular con precaución, pero no sufrió ningún corte.
En la autopista Eibar-Vitoria se transitó sin problemas, así como en la Bilbao-Behobia, excepto en el tramo indicado anteriormente, entre Donostia e Irun.
Los únicos puertos cerrados en Gipuzkoa fueron los de Urraki, Bidania y Kurtzeta, los tres en la red secundaria.
Cortada la A-15
El mayor problema de tráfico se produjo en Navarra, en la A-15 en sentido Pamplona, en el kilómetro 122 (entre Mugiro y Sanmigueltxo) por un accidente registrado sobre las 16,30 horas. Un camión articulado hizo la tijera y golpeó a un turismo. No se produjeron heridos, aunque ambos vehículos ocuparon la calzada y la Policía Foral desvió el tráfico por la travesía de Lekunberri. A las 19,30 el tráfico se restauró con normalidad.
También en la A-15 se produjeron cortes técnicos para vehículos pesados en Irurtzun. Los camiones transitaron agrupados en sentido San Sebastián acompañados por equipos quitanieves para evitar el bloqueo de la autovía.
En la Comunidad Autónoma Vasca, a última hora de la tarde tan sólo el puerto alavés de Herrera, de segunda categoría, permanecía totalmente cortado como consecuencia de la intensa nieve caída desde primera hora de la mañana.
Según informó el Departamento vasco de Interior, era obligatorio el uso de cadenas en los altos de Altube, Bikotzgane, Orduña y Zaldiaran, de la red secundaria de carreteras.
La red principal del País Vasco se mantenía a primeras horas de la noche totalmente abierta al tránsito viario, si bien la Ertzain tza insistió en su recomendación de circular con precaución por el riesgo que revestía la existencia de algunas placas de hielo y nieve acumulada en la calzada.
Por su parte, el Ejecutivo navarro informó que se encontraban cerradas las carreteras NA-137 (Burgui-Isaba-Francia), desde el kilómetro 47 (Venta de Juan Pito), y el acceso a San Miguel de Aralar (NA-7510), desde el kilómetro 3.