La continuidad del Cuarto de Socorro de la calle Bengoetxea sigue en el aire tras la reunión celebrada ayer en el Ayuntamiento entre el equipo de gobierno municipal y responsables de Osakidetza para tratar de llegar a un acuerdo en torno a su financiación. Desde 1997 hasta hoy, la gestión del mismo corre a cuenta del consistorio de 8 a 17.00 horas y el resto de horas, más los fines de semana y festivos, son prestadas por el Servicio Vasco de Salud.
No hubo acuerdo ayer y tampoco avances significativos, por lo que el convenio que regula la gestión del Cuarto de Socorro sigue sin firmarse. Los dos médicos, dos ATS y el administrativo que cubren el turno de 8 de la mañana a 5 de la tarde -el sufragado por el Ayuntamiento- siguen sin saber cuál es su futuro, y por tanto, se desconoce si los donostiarras y visitantes van a tener la posibilidad de hacer uso en un futuro de este servicio que atiende a una media de 10.000 personas cada año.
El alcalde Juan Karlos Izagirre y su equipo trasladaron a la directora gerente de Osakidetza, Marisa Merino, y a Ana Bustunduy, directora de la comarca Gipuzkoa Este, que las arcas municipales no pasan por un buen momento y que no tiene intención de seguir costeando los 250.000 euros anuales que acarrea el servicio para el consistorio. Izagirre reclamó a Osakidetza que se haga cargo de esta factura.
Pero la respuesta de la delegación del Servicio Vasco de Salud fue la esperada: Osakidetza tiene una decena de ambulatorios repartidos por los distintos barrios de la ciudad y cubre ampliamente el servicio de mañana con ellos, sin necesidad de tener abierta la Casa de Socorro de 8.00 a 17.00 horas, de lunes a viernes. Las horas restantes, las de tarde-noche, las cubre el Hospital Donostia. Osakidetza, en cualquier caso, no se cierra a dar con una solución que satisfaga a ambas partes.
Ante este panorama, el Ayuntamiento deberá decidir qué hace, si sigue costeando el servicio de mañana o abre otras vías para reducir el gasto de 250.000 euros. Fuentes próximas a la reunión aseguraron que el Ayuntamiento se está planteando reemplazar al actual personal y cubrir esas cinco plazas con personal sanitario adscrito al consistorio.
Pero los días pasan y la solución no llega. La incertidumbre sobre el futuro del centro tiene en vilo a sus trabajadores que siguen sin tener noticias del consistorio desde que en diciembre remitieron el convenio para que fuera devuelto firmado. Nadie del consistorio se ha puesto en contacto con ellos. Por el momento siguen en sus puestos de trabajo y ofreciendo servicio a aquellos pacientes que necesitan atención. «La pregunta es hasta cuándo», aseguran. «Reclamamos una solución», añaden estos trabajadores.