Ha tenido tiempo de saborear el éxito de la selección española femenina de balonmano, bronce en el Mundial de Brasil en vísperas de las Navidades. Pero Jorge Dueñas, bilbaíno de 49 años, no se duerme en los laureles ya que quiere llevar al equipo a los Juegos Olímpicos de Londres y hay mucha tarea por delante.
El martes estuvo en Bidebieta, viendo un Bera Bera-Itxako con muchas internacionales sobre la cancha. «El partido fue bonito, pero es lógico que acabara imponiéndose el Itxako porque tiene una plantilla mucho más larga y, según iban pasando los minutos, se dejó notar esa superioridad física. Aunque el tremendo esfuerzo final del Bera Bera fue meritorio, el partido estaba sentenciado. Creo que son los dos mejores equipos de la liga y ocuparán las dos primeras plazas».
Ese seguimiento de las jugadoras es la ocupación principal del seleccionador en estas fechas. «Cada fin de semana acudo a un partido y he visto a todos los equipos, porque hay que conocer a todas las jugadoras. Con las que juegan en el extranjero, como Mangué, Nely Carla o Cuadrado, me comunico por correo electrónico y veo sus partidos por internet».
Todo está encaminado a la gran cita del preolímpico, del 25 al 27 de mayo, seguramente en Santander, con Croacia, Holanda y Argentina como rivales. «Me preocupan las fechas porque sólo hay quince días de margen desde el final de las competiciones oficiales y, además, es fácil que algunas jugadoras tengan que disputar finales europeas. Habrá que ver cómo llegan. Si están muy saturadas, no se les puede exprimir. Pero tampoco podemos dejar que pierdan la forma».
Respecto a las rivales, Dueñas está contento porque se han librado de Montenegro. «El resultado del campeonato de África, que ganó Angola, ha hecho que se modifique la composición del preolímpico y en vez de Montenegro jugaremos contra Holanda, que es inferior aunque tiene una selección muy interesante, con jóvenes que están brillando en los campeonatos europeos de edades jóvenes. Les ganamos bien en el Mundial, pero nos dieron guerra al principio. Croacia es un equipo muy fuerte. Lo normal es que nos juguemos las dos plazas olímpicas entre holandesas, croatas y nosotros, porque Argentina es inferior».
Jorge Dueñas considera que el gran papel del Mundial ha revalorizado al equipo. «Aquel campeonato nos dejó un gran sabor de boca porque conseguimos primero el objetivo de clasificarnos para el preolímpico, al vencer en el partido clave a Montenegro, y luego ganamos a Brasil en su casa, en cuartos de final. Tuvimos la mala suerte de que en semifinales nos tocó enfrentarnos a Noruega, el mejor equipo sin duda. El triunfo ante Dinamarca en el partido por el tercer puesto remató nuestro gran campeonato».
La pena es que ese gran nivel no se traslada a la Liga española. La crisis ha golpeado a varios equipos. «El nivel de la liga ha bajado claramente. Cada vez hay más diferencia entre el Itxako y los demás, aunque hay que destacar el buen papel del Bera Bera. Esta crisis ha reducido el número de extranjeras y ha permitido que jueguen más jóvenes, lo que es positivo. Pero la dedicación y profesionalidad ha descendido, se reducen las sesiones de entrenamiento y se realizan viajes en malas condiciones. El balonmano femenino se puede resentir a la larga».
Ellas y ellos
Dueñas siguió con atención el reciente Europeo masculino en el que España quedó cuarta. «Me gustó más la primera fase, porque en la segunda dio la impresión de que los equipos estaban pensando en otras cosas. Francia, por ejemplo, no llegó tan motivada como en campeonatos anteriores. Parece que se centra más en los Juegos Olímpicos. Respecto a España, hizo una primera fase muy buena, pero en el partido de semifinales con Dinamarca le pudo la responsabilidad. Tuvo fallos en el disparo muy poco habituales. Y en el partido para el tercer puesto ya habían perdido la motivación, quizás porque en muchos momentos del campeonato creían que podían ganar el oro».
Los hombres, como el equipo femenino, echaron en falta más tiro exterior, un buen artillero. «Sí, es un problema común a las dos selecciones. Hay algún buen lanzador en perspectiva. Por ahora los equipos están funcionando bien con esa limitación. En nuestro caso, a la selección femenina le obliga a realizar un juego más agresivo, con velocidad y con invasiones del área. Las rivales lo acusan porque no están acostumbradas a jugar contra equipos de este estilo».
Aunque es el seleccionador femenino, ha entrenado a equipos masculinos, entre ellos al Arrate. Es de los pocos técnicos que ha dirigido equipos de elite de las dos categorías. «En realidad, entrenar hombres o mujeres no es muy distinto. Lo importante es que haya implicación y ganas en el grupo. ¿Diferencias? Puedo decir que las mujeres se comprometen más, tienen más disposición para adaptarse a las exigencias del entrenador. Aunque tengo que reconocer que los resultados no son tan rápidos como con los hombres».
Jorge Dueñas ha sentido muy especialmente la desaparición del Arrate. «Ha sido una decepción terrible. Yo entrené ocho años al Arrate, con dos ascensos. Nos mantuvimos varios años en la Liga Asobal. En Eibar hay una gran afición y una buen cantera. Una lástima».
El problema es que el balonmano masculino está bajo mínimos en Euskadi. «Bidasoa y Barakaldo sobreviven en el segundo nivel con muchas dificultades y veo difícil que puedan llegar a la máxima categoría, al menos por el momento. El baloncesto, con tres equipos de élite en las tres capitales vascas, ha comido el terreno al balonmano, a pesar de que éste tenía más tradición, al menos en Gipuzkoa».
Esos buenos años, muchos chicos altos querían jugar a balonmano y la plantilla del Bidasoa tenía una estatura media superior a la del Askatuak. Tiempos pasados...