Quince días y será Jueves Gordo. Faltan dos semanas para los Iñauteriak y los preparativos se intensifican. Incluso el Ayuntamiento ha querido adelantar este año la presentación oficial del programa, para concienciar con tiempo a la población sobre dos asuntos muy concretos. En primer lugar, la decisión, por motivos de seguridad, de cerrar el acceso al ruedo a las comparsas y a los carnavaleros que vienen saltando en kalejira con la txaranga. En segundo, la necesidad de controlar con mayor rigor el excesivo y generalizado volumen de la megafonía de los grupos.
La saturación de la plaza de toros era un problema más que evidente. Sobre el horizonte planeaba una desgracia que el Ayuntamiento ha querido evitar aplicando una medida drástica: no se podrá acceder al coso taurino, ya que el acceso a la plaza por el patio de caballos estará cerrado. Sólo entrará la txaranga, por la puerta principal, y quienes vayan a correr los embolados, además, claro, de los que tengan entrada. Se pierde, sin duda, uno de los momentos más especiales para muchas comparsas y carnavaleros, que no podrán dar la vuelta al ruedo con la txaranga momentos antes del inicio de los embolados. Era éste, sin duda, un espectáculo multicolor y único que ya no tendrá lugar. Pero en la Comisión de Fiestas lo tienen claro: era el momento de tomar esta decisión para evitar las cada vez más frecuentes avalanchas, impedir que mucha gente que entra con la kalejira se quede en la plaza propiciando aún más su saturación, para limitar la masiva presencia de gente en el callejón... En fin, se ha buscado certificar un control más exhaustivo ante un problema que iba a más. Las txarangas «no oficiales» estarán en los aledaños de la plaza con el fin de crear más ambiente y propiciar nuevas kalejiras de regreso hacia el Casco Viejo.
En cuanto al volumen de las carrozas y comparsas, la comisión de Fiestas está preocupada porque el exceso de watios es innegable y la contaminación acústica se vuelve insoportable. El Ayuntamiento lanzará una nueva campaña de concienciación y apela a la buena voluntad de los carnavaleros. «No hace falta que mi comparsa sea la más ruidosa, no hay que establecer competiciones, hay un límite de 1.500 watios que no se puede exceder». Este es el mensaje que quiere trasmitir a la ciudadanía.
El alcalde, Ibai Iriarte, agradeció la implicación de los tolosarras en los Iñauteriak, a los que calificó como «patrimonio de todo el pueblo». «Todos y todas tenemos sitio en esta fiesta que es de todos y de todas», manifestó. También dijo que el carnaval tolosarra es un «bien cultural» y animó a que siga viniendo gente de todas partes que quiera compartir con nosotros esta gran fiesta. «Les recibiremos, como siempre, con los brazos abiertos».
La concejala de Fiestas, Edurne Mendia, desgranó algunas otras referencias de este año. Por ejemplo, habrá conciertos el Sábado Regular y el Lunes. El sábado tocarán los grupos Resaka y Ze Esatek! en la plaza Euskal Herria, junto a las txosnas. El lunes lo harán La Jodedera y Deskontrol, en la plaza Nueva.
Otros apuntes festivos. Eduardo Chocano será el «entrañable carnavalero» de este año. Se dispondrá de un punto para denunciar los acosos sexistas. En el concurso de las carrozas y comparsas se tomarán en cuenta los criterios de igualdad. Y terminamos con el lema de este año: «Puede que el mundo se acabe en 2012, pero el carnaval no».