Once muertos -ocho policías y tres civiles-, 72 heridos y cuantiosos daños materiales en vehículos e infraestructuras son el resultado de la explosión de una moto bomba frente a la comisaría de Policía en el puerto de la localidad colombiana de Tumaco. Las autoridades atribuyen el atentado, perpetrado este miércoles, al Frente 29 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Además, ofrecieron una recompensa por la captura de alias 'Rambo' y de Oscar Armando Sinisterra Sevillano, alias 'Oliver', por preparar y dirigir atentados contra militares y comerciantes.
Con el objetivo de presidir un consejo extraordinario de seguridad, el presidente, Juan Manuel Santos, se desplazó desde Bogotá hasta Tumaco, localidad que encabeza los cultivos de coca del país, y es punto de salida de muchos cargamentos de drogas. La ciudad, perteneciente al departamento de Nariño, constituye un enclave estratégico para el narcotráfico, las guerrillas y las bandas criminales por disponer del segundo puerto más importante del Pacífico colombiano, muy cerca de la frontera con Ecuador.
Devastación
Ayer, el secretario de Gobierno de Nariño (suroeste), Pedro Vicente Obando, calificó la situación de «muy grave, porque sigue creciendo el número de muertos» a causa del atentado. Paralelamente, explicó que «24 policías y 37 civiles» permanecen heridos, 16 de los cuales están graves y han tenido que ser trasladados a la capital a centros asistenciales con mayores recursos.
Las imágenes ofrecidas por el Ejecutivo muestran la devastación y consternación entre los habitantes de esa ciudad costera. Motos destrozadas, cables colgando, escombros y humo eran las huellas del ataque. Las investigaciones preliminares indican que la moto fue adaptada para transportar al menos 50 kilos de explosivos y fue colocada justo frente a la comisaría, situada en una calle muy transitada y de gran actividad comercial.
A solo 24 horas del atentado, la explosión de otra bomba volvió a sembrar ayer el temor en Colombia. El segundo ataque -que se produjo en la localidad de Cajamarca, perteneciente al departamento de Tolima- se cobró la vida de una mujer y dejó otros cuatro heridos cuando un hombre colocó un artefacto explosivo en la segunda planta de un hotel.
Minutos más tarde, las alarmas se activaron en la ciudad de Villa Rica, en el departamento de Cauca después de que una tercera bomba matara a al menos cinco personas y otras doce resultaran heridas. Al igual que en Tamuco, la explosión se produjo junto a una comisaría. Según confirmó el gobernador de la región, Temístocles Ortega, las víctimas mortales son cuatro civiles y el propio comandante del puesto policial.